Opinión

La caída de una dinastía carbonera

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Coahuilense
  • 13 Julio 2026, 04:50

"La abundancia engendra la soberbia, cuando la bonanza acompaña al hombre malvado": Teognis.

El suplicio de Tania Flores. Después de años de bonanza para la empresa familiar, Minerales Don Chilo, durante los cuales la entonces diputada Tania Flores incluso se ufanaba de sus relaciones con el poder —“Mi amigo el presidente López Obrador”, decía—, pues su familia recibía millones de dólares en contratos para la venta de carbón a la CFE, hoy la situación es totalmente distinta.

Una de las empresas más boyantes de la Región Carbonífera ahora vive apenas de la comercialización regional de algunas toneladas de carbón. La familia, además, se ha quedado con un círculo reducido de amistades y depende principalmente de negocios locales.

La situación de Tania vino a convertirse en el corolario de la tragedia familiar. Abogados y personal del Cereso Femenil de Saltillo aseguran que, hasta antes de su detención, permanecía triste y solitaria, aislada de las demás mujeres que se encuentran en el área de indiciadas del centro penitenciario. Su rostro, sin maquillaje, luce demacrado; no sonríe y casi no habla. Después de la noticia de hace unos días, incluso habría dejado de comer lo que le ofrecen. Su vida cambió en apenas unas semanas.

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Esta misma semana, como parte de un proceso judicial ante una corte federal del Distrito de Columbia, en Washington, los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como el Z-40 y el Z-42, respectivamente, comenzarán una etapa de interrogatorios dentro del procedimiento que podría conducirlos a juicio.

Seguramente más de un exfuncionario mexicano —y también de Coahuila— estará atento a lo que pueda surgir de esas declaraciones. Y es que la expectativa gira en torno a qué información podrían aportar y a quiénes podrían involucrar en el contexto de la operación que derivó en su captura y posterior traslado a Estados Unidos.

Durante años guardaron silencio, pero quienes conocen el caso aseguran que en los próximos días podría surgir información con repercusiones no sólo nacionales, sino también locales. Más aún en momentos en que el gobierno estadounidense mantiene la lupa sobre distintos temas relacionados con seguridad, corrupción y vínculos criminales.

La pregunta es inevitable: ¿cuántos de los que estuvieron cerca de aquellos años estarán hoy verdaderamente preocupados?

¡¡Yássas!!

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