No toda solicitud de deuda es mala. Un gobierno estatal puede — y casi digo que debe — endeudarse si con ese recurso se financia infraestructura clave, educación, salud, o servicios públicos sin depender solo de ingresos inmediatos.
¿Y quién determina si un gobierno estatal es apto para endeudarse? ¿Carlos de la Fuente? No. ¿El PRI? No.
En realidad, evaluar si un gobierno como el de Samuel García está en condiciones de ampliar su línea de crédito reside en agencias calificadoras como Fitch o S&P.
Según estos organismos, hay entidades federativas en México que no tienen remedio en su capacidad crediticia:
son literalmente Estados fallidos.
Otros estados como el de Nuevo León — en primer lugar—, están en condiciones para ampliar su línea de financiamiento. El motivo tan claro como el agua es que están muy bien calificados.
Sin embargo, la última palabra la tienen los poderes de Nuevo León, no Fitch que solo califica.
Yo desconfiaría si en el Congreso estatal, cada vez que se habla de dinero, de aprobar recursos públicos, todas las bancadas se pusieran rápidamente de a acuerdo, sin negociaciones ni estiras y aflojas.
Dice el gran filósofo político alemán Jürgen Habermas que cuando los políticos se ponen de acuerdo a la primera, hay que recelar o desconfiar de ellos. ¡Si de por sí!
Los Paquetes Fiscales se aprueban al cabo de muchas negociaciones y puntos a debatir.
A eso le llama Habermas “proceso de democracia deliberativa”, derivado del diálogo tenso y hasta conflictivo. Ni modo. Lascosss como son.
¿Si discuten duro y sin cortapisas las diferentes bancadas y el Poder Ejecutivo y el Legislativo es señal evidente de que la democracia representativa está erosionada? Dice Habermas que no. Al contrario. Es señal de que hay debate público. Y eso siempre termina siendo sano.
Para destrabar el Paquete Fiscal Samuel García propuso reducir la solicitud de deuda, y el ofrecimiento es digno de tomarse en cuenta.
El nivel de deuda proyectado es sostenible y cumple con los límites legales. ¿Entonces por qué negarse?
Viene el Mundial. El gobierno estatal ya instaló la semana pasada la Mesa FIFA donde se sentarán los diversos actores políticos de la entidad, alcaldes, federación, Ejército, y Fuerza Civil, entre otros.
En nuestra calidad de periodistas mirones — la verdad es que los analistas políticos no somos otra cosa — proponemos a los aspirantes políticos y partidos que dejen pasar el Mundial 2026 para ahora sí comenzar a darse hasta con la cubeta y joder a los rivales con memes y fake news.
¿Qué tanto son 4 meses más? Sirve que afilan machetes, definen estrategias y nos dejan un rato a los nuevoleoneses disfrutar en paz. ¿Qué les cuesta?
