Opinión

La maca peruana

Sección Editorial

  • Por: Fina Ferrara
  • 26 Febrero 2026, 03:00

Desde más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, en las zonas más extremas de los Andes peruanos, crece una raíz que ha conquistado al mundo por sus propiedades nutritivas y energéticas: la maca. 

Su nombre proviene de dos voces de la lengua chibcha: ma, que significa “de altura”, y ca, que puede traducirse como “fuerte” o “excelso”. Es decir, la maca es, literalmente, el “alimento vigoroso que crece en la altura”.

Existen registros que indican que esta planta fue domesticada hace aproximadamente 2,000 años, primero por los Pumpush y posteriormente por los incas. Durante la época de la conquista y el virreinato, la maca llegó a convertirse en un producto de tributo e intercambio, lo que demuestra su enorme valor económico y social desde tiempos antiguos.

Pero más allá de la historia, hoy la ciencia ha puesto su mirada en esta raíz andina, cuyo nombre botánico es Lepidium meyenii. Diversos estudios realizados en animales y en humanos han demostrado que su consumo puede mejorar la energía física y mental, el estado de ánimo y el desempeño sexual tanto en hombres como en mujeres. 

En el caso masculino, se ha observado un aumento en el volumen seminal, en la cantidad de espermatozoides y en su movilidad tras varios meses de consumo, sin alterar los niveles de testosterona o estrógenos. En mujeres, se le atribuyen efectos como regulador hormonal natural y apoyo durante la menopausia.

Pero la maca no solo destaca por su fama en la salud sexual y la fertilidad. Desde el punto de vista nutricional, es una raíz muy completa. 

A diferencia de muchos tubérculos, contiene una buena concentración de aminoácidos esenciales, fibra, hierro y calcio, lo que la convierte en un alimento valioso para el crecimiento y el mantenimiento del organismo. En comunidades andinas, ha sido parte fundamental de la dieta durante generaciones.

Tradicionalmente, también se ha utilizado como apoyo en casos de anemia, fatiga crónica, problemas de memoria, trastornos menstruales e infertilidad. Sus propiedades antioxidantes ayudan a combatir el estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento celular. 

Los deportistas la consumen para mejorar su rendimiento y resistencia física. Incluso la NASA ha incluido esta raíz en la dieta de los astronautas, tras comprobar que mejora su lucidez, reflejos y resistencia en condiciones extremas. En general, la maca es considerada segura y atóxica cuando se consume en cantidades adecuadas.

Hoy, esta raíz andina se comercializa en polvo, cápsulas y extractos en todo el mundo. Más que una moda, la Maca representa un puente entre la sabiduría ancestral y la ciencia moderna: un recordatorio de que, muchas veces, los secretos mejor guardados de la vitalidad han estado siempre en la naturaleza.

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