La raya que pintó Ariadna: ¿filtro real o tijera política?
Sección Editorial
- Por: Protágoras Tamaulipeco
- 25 Mayo 2026, 04:50
Ariadna Montiel volvió a marcar territorio este lunes: Morena no aceptará candidatos con mala reputación, deben ser “intachables”. Suena bien en el micrófono, pero al asomarse a las listas reales en Tamaulipas, la promesa se complica.
Cumplirla al pie de la letra obligaría a postular entes sin pasado, lo cual no existe. Los nombres que hoy figuran vienen con kilometraje. La senadora Olga Sosa hizo carrera en el priismo tampiqueño y carga señalamientos, claro que sin carpeta judicial, que la vincularon al círculo de Sergio Carmona, “El Rey del Huachicol”.
José Ramón Gómez Leal, formado en el PAN reynosense, proviene de una familia dedicada a los hidrocarburos: actividad legal que en el clima actual basta para colocarlo bajo sospecha. Si la vara fuera tan alta, tampoco la librarían quienes ya probaron el poder y no piensan soltarlo. En Nuevo Laredo, los Canturosas aspiran a la gubernatura sin soltar el ayuntamiento. En Reynosa, Maki Ortiz y su hijo maniobran para heredar la candidatura. En Matamoros, Alberto Granados encarna la intención del morenismo local de prolongar su estancia, pese a la herencia que arrastra de la administración de Mario “La Borrega” López.
En Reynosa, Carlos Peña sueña con gubernatura o diputación federal. En Victoria, Lalo Gattás empuja a un colaborador como sucesor. En Madero, Erasmo González choca con Adrián Oseguera. En Tampico, Mónica Villarreal enfrenta a Jesús Nader. Reelección, herencia o brinco lateral: el aparato no busca perfiles nuevos, busca cómo conservar los que tiene.
La segunda grieta es territorial. La detención del contraalmirante Farías Laguna en Argentina recordó que la red de huachicol fiscal operaba por las aduanas de Altamira y Tampico. Ese es el escenario real donde cualquier aspirante se mueve. Mientras, el CEN aplaude la imparcialidad de la FGR. Bien por el reconocimiento. Pero el verdadero examen llega cuando la lupa apunta hacia adentro y nadie quita la mano.
TAMAULIPAS PONE EL ESTETOSCOPIO AL MUNDIAL
Hay un dicho viejo en medicina que reza: “más vale prevenir que lamentar”. Y eso, justamente, es lo que está haciendo la Secretaría de Salud de Tamaulipas de cara al Mundial. La titular de la dependencia, Adriana Marcela Hernández Campos, anunció que se activarán los protocolos de vigilancia epidemiológica en los puntos donde el flujo humano será un río desbordado: centrales de autobuses, aeropuertos, hoteles, restaurantes y hospitales.
Lo que está en juego no es menor. Tamaulipas, por su condición fronteriza, será uno de los corredores naturales del turismo mundialista. Imagínese usted: miles de aficionados cruzando el estado como abejas hacia un panal, y cada visitante, sin querer, puede traer en la maleta más que recuerdos. Por eso, el blindaje sanitario no es alarmismo, es sentido común institucional.
La funcionaria fue clara también en otro punto sensible: la posibilidad de que se registren casos de ébola es baja, pero el reciente brote en África Central encendió las alertas. Y aquí cabe una reflexión: en salud pública, confiarse cuesta vidas; prepararse, en cambio, cuesta organización.
El punto ciego, sin embargo, está en la coordinación. Activar protocolos en el papel es relativamente sencillo; ejecutarlos en hospitales con limitaciones presupuestales, otro cantar. Hernández Campos, médica internista con trayectoria en Reynosa, llega al cargo con la responsabilidad de demostrar que la prevención no se queda en boletín de prensa. Tamaulipas se prepara. Falta ver si el sistema responde cuando el silbatazo inicial suene.
¡¡Yássas!!
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