La salud no puede esperar
Sección Editorial
- Por: Miguel Flores
- 21 Octubre 2026, 04:57
Durante décadas, para miles de mujeres en Nuevo León, recibir un diagnóstico de cáncer de mama significaba enfrentarse a una barrera que jamás debería existir: cómo conseguir la atención médica que necesitaban. Había familias que tenían que endeudarse o simplemente esperar porque no contaban con los recursos para pagar consultas, medicamentos y tratamientos. Todo porque los gobiernos anteriores jamás las voltearon a ver.
Lo más doloroso es pensar en todas esas mujeres que pudieron haber tenido un futuro distinto si hubieran recibido atención a tiempo. Cada segundo cuenta, y durante décadas se desperdició tiempo valioso porque el acceso a la salud dependía de cuánto dinero tenía una familia.
Desde que llegamos al gobierno, nos propusimos cambiar esa realidad. Hoy contamos con una cobertura universal contra el cáncer de mama para que ninguna mujer tenga que enfrentar esta enfermedad sola ni dejar de atenderse por falta de recursos.
Hoy en Nuevo León vamos por buen camino: más de 2,000 mujeres han sido beneficiadas con este programa, se han brindado más de 40,000 consultas, realizado 1,731 cirugías y entregado más de 51,000 medicamentos. Detrás de cada una de estas cifras hay una mujer que está recibiendo atención médica oportuna y una familia que puede concentrarse en acompañarla, en lugar de preocuparse por cómo pagar el siguiente tratamiento.
Esta cobertura está diseñada de manera integral. Por eso, se han brindado más de 11,000 sesiones de acompañamiento emocional para las familias, más de 2,000 atenciones de nutrición y 318 reconstrucciones mamarias para las pacientes.
El primer paso para cuidar nuestra salud siempre será la detección oportuna. Por eso, desde que inició el programa, se han realizado más de 68,000 mastografías para poder detectar el cáncer de mama a tiempo. Detrás de cada estudio hay una oportunidad de identificar esta enfermedad antes de que se complique y darle a miles de mujeres la posibilidad de salir adelante.
Más allá de los edificios iluminados de rosa, campañas y mensajes en redes, octubre nos tiene que recordar la importancia de cuidar lo más importante que tenemos: la salud de quienes amamos. El cáncer de mama no distingue edad, condición económica ni época del año. Por eso, es importante prestar atención a cualquier cambio y acudir al médico con regularidad. La autoexploración ayuda a identificar señales de alerta, pero no sustituye las revisiones médicas ni los estudios profesionales.
El 19 de octubre nos recuerda que detrás de cada diagnóstico hay una persona con sueños, aspiraciones y una familia que la quiere ver bien. Nuestra responsabilidad como gobierno es que encuentren las puertas abiertas cuando necesiten atención, y nuestra responsabilidad como sociedad es no esperar a que llegue octubre para cuidar nuestra salud y la de quienes amamos.
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