La salud que merecen las familias de Nuevo León
Sección Editorial
- Por: Clara Luz Flores Carrales
- 28 Julio 2026, 00:00
Hay temas que no distinguen colores, ideologías ni regiones.
La salud es uno de ellos.
Cuando una madre lleva a su hijo a una consulta, cuando un adulto mayor espera un tratamiento o cuando una familia enfrenta una enfermedad inesperada, lo único que importa es recibir atención digna, oportuna y de calidad.
Ésa es una aspiración que compartimos todas y todos los nuevoleoneses.
Por eso me parece tan importante el anuncio que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria 2024-2030: una inversión histórica de $181,000 millones de pesos para desarrollar 152 proyectos en todo el país: 50 nuevos hospitales, 47 ampliaciones y 55 sustituciones y mejoras mayores.
Más allá de las cifras, el mensaje es claro: el acceso a la salud es una prioridad nacional.
Y eso también debe significar una esperanza para Nuevo León.
Vivimos en un estado reconocido por su capacidad industrial, por sus universidades, por su talento y por ser uno de los motores económicos de México. Sin embargo, quienes vivimos aquí sabemos que el crecimiento económico, por sí solo, no resuelve todos los desafíos.
Todavía hay familias que esperan meses para una consulta especializada. Personas que deben recorrer largas distancias para recibir atención médica. Hospitales que trabajan al límite de su capacidad y personal de salud que todos los días hace un enorme esfuerzo para atender a más pacientes de los que el sistema puede soportar.
Detrás de cada una de esas historias hay una familia.
Y detrás de cada familia hay una preocupación que ningún gobierno puede ignorar.
Por eso, este plan representa mucho más que una inversión en infraestructura.
Representa la decisión de fortalecer uno de los derechos más importantes que tenemos como sociedad.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó con claridad que no se trata solamente de construir hospitales; se trata de garantizar que todas y todos tengan acceso a la salud.
Ésa es una diferencia de fondo.
Porque un hospital no cambia la vida de las personas únicamente el día que se inaugura.
La cambia durante décadas.
La cambia cuando una mujer puede atender su embarazo cerca de casa.
Cuando un niño recibe un diagnóstico a tiempo.
Cuando un adulto mayor encuentra atención especializada sin tener que esperar durante meses.
Cuando una familia deja de sentir que enfrentar una enfermedad también significa enfrentar el abandono.
Eso también es bienestar.
Y eso también es justicia social.
En Nuevo León conocemos el valor del trabajo, del esfuerzo y de salir adelante.
Pero también sabemos que ninguna familia debería sentirse sola cuando atraviesa un problema de salud.
Por eso necesitamos seguir fortaleciendo un sistema que no solamente cure enfermedades, sino que también prevenga, acompañe y proteja.
Un sistema que vea a las personas antes que los números.
Que trate con dignidad a quien llega buscando ayuda.
Y que entienda que la salud es la base sobre la cual una sociedad puede construir educación, desarrollo económico y calidad de vida.
Estoy convencida de que una comunidad sana también es una comunidad más fuerte.
Cuando una persona tiene acceso a servicios médicos de calidad, puede estudiar, trabajar, emprender y cuidar de su familia con mayor tranquilidad.
Invertir en hospitales es invertir en oportunidades, es invertir en confianza, es invertir en el futuro.
Nuevo León merece seguir siendo un referente nacional, no solamente por su capacidad para generar riqueza, sino también por la manera en que cuida a su gente.
Que ninguna madre tenga que preguntarse dónde atenderán a su hijo.
Que ningún adulto mayor posponga un tratamiento por falta de espacios.
Que ningún joven vea limitada su vida por no recibir atención a tiempo.
Ése debe ser el objetivo que nos una.
Al final, el desarrollo de un estado no se mide únicamente por los empleos que genera o por las inversiones que atrae.
También se mide por la tranquilidad de sus familias.
Y pocas cosas dan más tranquilidad que saber que, cuando más lo necesitemos, habrá un sistema de salud dispuesto a cuidar de nosotros.
Esa es la visión que hoy impulsa el Gobierno de México.
Y esa es también la salud que merecen las familias de Nuevo León.
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