Honramos su recuerdo
Dolores Martínez, Patrimonio Vivo de Nuevo León, cantante, promotora de la gastronomía y cultura mexicana. Síguela en @dolorescanta en redes sociales, Spotify y todas las plataformas digitales. www.doloresmartinezoficial.com
En cada rincón del mundo en el que hay un mexicano, se celebra la vida de aquellos que han partido.
En un entorno lleno de platanares, castaños, palmeras, montañas con altos riscos en el medio del océano, encontré una comunidad que ama México, su música y cultura.
Con gran honor, tuve el gusto de ser parte de la Feria Mexicana de la Breña Alta, en La Palma, conocida como la Isla Bonita, en Canarias. El programa incluyó música mexicana y danza, y por supuesto, un bellísimo altar de muertos tradicional.
A casi tres horas de la isla, caminando por las calles de Madrid, una ciudad viva, con gran bullicio y una comunidad multicultural, coincidí con una bellísima exposición de altares en la Casa de México en España.
La nostalgia llenó mi corazón al ver el trabajo de grandes artistas artesanos, que representaron con diferentes técnicas la celebración, tales como la hojalata repujada originada en México durante el siglo XVI, la cartonería popularizada durante la época novohispana, el papel picado y los barros trabajados finamente a manera de filigrana. De sur a norte somos un mismo recuerdo lleno de perfumado y humeante copal.
A unos días de esta emblemática celebración, las casas, los mercados y lugares de trabajo, brillan con los colores que visten sus bellos altares, ofrenda para nuestros amados.
Adornados con fotos de sus seres queridos, velas blancas, sal, agua, pétalos y flores de cempasúchitl, con su inconfundible aroma y color amarillo, así como la comida y bebida preferida de los que extrañamos, nos da a todos la esperanza de sentirlos cerca, aunque sea un ratito más.
En este reencuentro que tuve con tan memorable ciudad, decidí visitar los rumbos que caminaron la querida Manuela Mota y su esposo, Alfonso Reyes, durante los años que vivieron en Madrid.
A veinte minutos de mi alojamiento, llegué a Serrano 58, su hogar durante 5 años. Una linda placa a la entrada del edificio nos recuerda que ahí vivieron desde 1919. Recordé la música que a ella le gustaba: A la orilla de un palmar del compositor mexicano Manuel M. Ponce, el Jarabe tapatío, La bella Lola y la Rima LIII de Gustavo Adolfo Bécquer, Volverán las oscuras golondrinas.
Quise escuchar a don Alfonso recitando: “Viajero, has llegado a la región más transparente del aire...”.
Hoy recordamos con agradecimiento a cada uno de los nuestros que recorrió el camino antes que nosotros. Las y los que construyeron nuestra cultura y dejaron huella para que nosotros no olvidemos quiénes somos y de dónde venimos.
Del gran compositor oaxaqueño Macedonio Alcalá, nacido en 1831, comparto con ustedes, queridos amigos y amigas de este espacio, una estrofa de este vals extraordinario, Dios nunca muere.
Muere el sol en los montes
Con la luz que agoniza
Pues la vida en su prisa
Nos conduce a morir
