Opinión

¿Lo dicho por Trump pega en NL?

Sección Editorial

  • Por: Eloy Garza
  • 17 Septiembre 2026, 04:59

Ayer, el presidente Donald Trump dijo lo que nadie en el poder mexicano quiere oír: la lucha de México contra el narcotráfico debe pasar también por “exponer, detener y procesar a los numerosos funcionarios públicos, políticos, candidatos  corruptos que han ayudado y encubierto a los cárteles, traicionando así la seguridad y la soberanía de su propio país”.

Trump lo expresó en un documento oficial. Una determinación presidencial enviada al Congreso de Estados Unidos. 

Importa en Nuevo León lo dicho por el presidente de EUA porque aquí se han detectado aspirantes a cargos de elección popular que han ayudado o encubierto a los cárteles. 

Cuidado con estas señales, sobre todo cuando Morena acaba de postular en otros estados a coordinadores de los comités de defensa que son (algunos) de dudosa procedencia y con antecedentes turbios. 

Casos suficientes como para que el crimen organizado se filtre en las boletas electorales.

¿Cómo prevenirlo en Nuevo León? En abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó formalmente a diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa —incluido el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza— de conspirar con el Cártel de Sinaloa para importar toneladas de droga a cambio de protección y sobornos. 

En Nuevo León, el gobierno de EUA imputó a una casa de bolsa al grado de obligarla a cerrarla definitivamente: Vector. 

El lavado de dinero, el huachicol fiscal y las redes de protección se fortalecen en la sombra. 

Y en los pasados procesos electorales ya circularon nombres de aspirantes a cargos locales con historiales que, cuando menos, nos obligan a preguntar: ¿Quién financia? ¿Quién protege? ¿Quién calla?

Se trata de no volver a cometer el error histórico de dejar que el poder se mezcle con el dinero sucio hasta volverse indistinguible.

La soberanía no se defiende protegiendo al funcionario que vende la plaza, al alcalde que deja pasar el huachicol ni al aspirante que recibe el soborno y después promete “mano dura”. 

La soberanía se defiende cuando el Estado se limpia de escoria corrupta, aunque duela, aunque tiemble y aunque caigan militantes de un partido al que uno es afín.

En Nuevo León no solo se produce, se exporta y se negocia. Aquí también se lava dinero. Hay blanqueo de capital. El crimen ha aprendido a usar traje, corbata y credencial de partido.

Ayer, Trump dijo en voz alta lo que muchos sabemos sin limpiar la casa: la guerra contra el narco es un simple simulacro.

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