Lo que no dirán de la visita de Sheinbaum a NL
Sección Editorial
- Por: Eloy Garza
- 07 Septiembre 2026, 04:59
Ayer domingo, Claudia Sheinbaum aterrizó en Nuevo León por sexta vez como presidenta.
Nos convocaron, en calidad de invitados de prensa, a la Explanada de los Héroes como parte del acto estatal que siguió al Segundo Informe presentado el pasado 1 de septiembre en Palacio Nacional.
Samuel García recibió a Sheinbaum acompañado de Mariana Rodríguez y sus hijas. Luego, por un acuerdo informal, la presidenta subió sola al templete.
En esta ocasión no asistieron funcionarios locales de primer nivel, bajo una directriz de Juan José Ramírez Mendoza, jefe de la Unidad de Ayudantía, recientemente reubicada en el organigrama de la Secretaría Particular que dirige Carlos Augusto Morales López. Se trata del poderoso operador que filtra quién habla con la presidenta y quién se queda en la antesala y que, como ya advertimos aquí, también influye en la selección extraoficial de los candidatos a gobernador de 14 de los 17 estados que estarán en disputa en 2027.
De paso, recuerdo al lector que Morales López ha sido secretario particular de Sheinbaum desde su paso por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. De ahí la confianza depositada en él para concentrar la agenda, la correspondencia y el acceso a la mandataria.
Ramírez Mendoza no es amigo de Morales, pero ambos trabajan con eficacia y reestructuraron la dependencia encargada de organizar el cuerpo de ayudantes, el convoy y las avanzadas presidenciales.
Algunos medios los han cuestionado, a mi juicio injustamente, por tratarse de personal civil: una veintena de ayudantes que abren paso y sostienen el protocolo. No portan armas como una escolta de Estado.
Una falla que todavía pesa en la hoja reputacional de la Ayudantía ocurrió el 4 de noviembre de 2025. Sheinbaum caminaba de Palacio Nacional a la Secretaría de Educación Pública cuando una persona se acercó más de la cuenta. Ramírez Mendoza fue quien la apartó, quizá con poca destreza física, y algunos medios cuestionaron entonces si la Ayudantía estaba realmente preparada para proteger a una presidenta.
Desde entonces, la logística adquirió un mayor grado de profesionalización. Aun así, eso no impidió que el pasado sábado 5, durante un informe estatal en Colima, se colaran voces inconformes que interrumpieron durante un par de minutos el discurso presidencial.
No fue un error atribuible a Ramírez Mendoza, por más que alguien filtrara lo contrario.
De ahí que, a última hora, se tomaran medidas especiales para el acto de Monterrey y se modificara el esquema originalmente previsto.
Una fuente de la Secretaría Particular me lo comentó en exclusiva: no querían repetir un episodio como el de Colima. Por eso no se convocó a funcionarios locales al escenario y a las corcholatas de Morena que sí ocuparon la primera fila, Clara Luz Flores, Andrés Mijes, Tatiana Clouthier, Judith Díaz, Waldo Fernández, Felipe de Jesús Cantú y Jesús Elizondo, se les pidió prudencia y austeridad en sus muestras de afecto.
Nada de abrazos que pudieran interpretarse como una unción.
¿Se debe a que todavía no hay nombre? Al contrario. Precisamente porque ya lo hay, y porque ya está definido quién será el coordinador de los Comités de Defensa de la 4T en Nuevo León, el cargo que en la jerga morenista antecede a la candidatura a gobernador en 2027, se pidió evitar cualquier indicio o guiño que alimentara interpretaciones hermenéuticas.
La información se filtrará pronto a medios y columnas como esta, incluso antes del anuncio formal. Alejandro Murat, delegado en el estado, ya dijo que será “en las próximas semanas”. Menos que eso. Ya lo verán.
Y un abrazo efusivo en la Explanada, con Samuel García como testigo y las cámaras encendidas, habría enviado una señal poco cuidadosa a quienes perderán la contienda interna y a quienes hoy se les exige unidad.
Lo que no estaba en el libreto fue el camión de simpatizantes que, de regreso hacia la colonia Fernando Amilpa, en Escobedo, se accidentó en el cruce de Arteaga y Doctor Coss. Hubo 21 lesionados. Tres personas fueron trasladadas al hospital.
Sin escala privada en su agenda, Sheinbaum partió rumbo a Saltillo.
Y como suele ocurrir, lo importante no fue lo que se dijo desde el templete, sino lo que se ordenó no hacer a su alrededor. De eso se trata: de que el nacimiento de una candidatura ocurra con el menor dolor posible.
Compartir en: