Opinión

Maestros octogenarios movilizándose por ausencia de incremento salarial, a pesar de apoyo de senadores y diputados locales. ¡Qué infortunio!

Sección Editorial

  • Por: Armando De la Rosa
  • 12 Junio 2026, 00:00

Siguiendo, en parte, las reglas de la CNTE para poder ser visibilizados por la comunidad regiomontana, más de un centenar de maestros jubilados y pensionados agremiados a la Sección 50 del SNTE bloquearon una importante arteria de la ciudad de Monterrey: la avenida Pino Suárez, justo a un costado de donde se encuentra ubicado el inmueble del Isssteleón. Los quejosos, en su mayoría, están por llegar o sobrepasan los 80 años de edad. En pleno mediodía y con una temperatura sofocante por la gran humedad producto de las constantes lluvias que han llegado a nuestra región, los manifestantes mantienen su reclamo porque no les han cumplido con sus aumentos salariales desde 2024 hasta la fecha. Es más, la autoridad competente y funcionarios del citado instituto se comprometieron formalmente en darles respuesta en días anteriores. ¡Ni eso les cumplieron!

La situación apunta a seguir escalando en sus actuaciones; es decir, los jubilados están decididos a “ir el todo por el todo, al fin y al cabo, para lo que nos queda”. ¡Ups! Fuertes declaraciones. Así lo expresaron, por su gran malestar y decepción, el martes por la tarde los maestros que entregaron su vida a la educación de la niñez y juventud nuevoleonesas. 

La maestra Lucilda Pérez y su grupo de activistas están aumentando la presión social a efecto de lograr una mayor sensibilización en el Congreso de Nuevo León y que, junto con los senadores Waldo Fernández y Judith Díaz, puedan acelerar el proceso jurídico y/o que el Isssteleón les pague sus salarios ya con los incrementos y demás incentivos. El sabio e implacable tiempo, Cronos, pondrá a cada quién en su lugar.

Ahora bien, y para dar por terminada esta narrativa de docentes jubilados, por hoy, resulta que, en forma paralela, hasta los homólogos adheridos a la Sección 21 del mismo SNTE están haciendo lo propio por las raquíticas pensiones que reciben los que una vez fueron trabajadores activos federales. El ánimo de las manifestaciones aumenta la temperatura política en Nuevo León. “La calor’s” está subiendo por la proximidad del Mundial de Futbol; por los resultados electorales intermedios en el vecino estado de Coahuila; por las próximas elecciones de renovación del comité nacional sindical; por los sendos cambios sindicales en las secciones locales; por lo que están haciendo la CNTE en la CDMX; por lo que usted quiera y guste. Pero lo que sí es cierto es que Monterrey y su área metropolitana son una caldera política que, si no se atiende pronto, de seguro explotará. Conste, aquí lo dijimos primero.

Caray, la materia educativa está dando mucho de qué hablar en todos los círculos sociales y familiares de México y del mundo. Las redes sociales están haciendo lo propio. La educación pública debiera ser el área de mayor observación, cuidado y perseverancia de una nación (como ocurre en Finlandia, Singapur, Suecia, etcétera). Aquí en México parece ser la que menos quieren voltear a ver. 

En estos grados de crisis magisteriales es necesario buscar soluciones de fondo que ataquen de plano las problemáticas surgidas, no que se receten “aspirinas” que solucionen exclusivamente la forma. La educación en México es un “flaco” dolor de cabeza de siempre, misma que los políticos en turno solo han utilizado para fines partidistas y electoreros. Hasta la fecha no ha existido personaje físico o moral que le entre de lleno al tema para lograr su calidad integral. Por eso estamos como estamos.

Derivado de lo anterior, es preciso comentar algo que han expresado algunos precandidatos a la gubernatura del estado que nos han permitido el diálogo. Iniciamos con el alcalde con licencia “Mijo” Mijes: le apuesta por brindar conocimientos de tecnología avanzada y de IA en su Escuela de Artes y Oficios que fundó recientemente en el área de su jurisdicción; incluso, apoya a todos los preparatorianos escobedenses con el reintegro del pago de la “cuota interna”. Esto es como un incentivo para la continuación en sus estudios. La educación para el trabajo sería uno de sus pilares.

La “Tía Tatis”, muy precavida en sus expresiones, para decir verdad, expresa que, de ser la coordinadora de la 4T en Nuevo León primero, y después, si se da la preferencia electoral en su tiempo histórico en 2027, hará todo lo que esté de su parte para que el magisterio tenga el lugar que una vez tuvo en materia de salarios y prestaciones. ¡Quihúbole! Anda en búsqueda de “amor magisterial”. Ve en los maestros la esperanza de resurgir “entre las sombras”. Eso fue sin brindar más datos ni explicaciones. 

Por su parte, Waldo Fernández enfatiza en la inmediata capacitación “por el emprendimiento” a todos los jóvenes y adultos de Nuevo León que lo deseen; nuestra “tierra mater”, por nacimiento o adopción, es un reflejo de actividad plena en materia laboral desde antaño. Es un referente mundial y nacional en este punto. Apoyaría el fortalecimiento de los valores familiares para disminuir la contaminación y mejorar la movilidad. ¿Cómo? Fomentando el hábito escolar de la limpieza y clasificación de la basura para su fácil proceso y reutilización. 

La construcción estratégica de segundos pisos en las principales avenidas de la localidad mejoraría el tráfico, que es abundante.  Por el mismo rumbo de ideas, considera lógico y oportuno mejorar la calidad de la educación a partir de que un maestro o maestra de trayectoria real, de banquillo, sea quien funja como secretario estatal; alguien que entienda al maestro frente a grupo. ¡Sopas! Algo así como lo fue Yolanda Blanco García, primera maestra normalista titular de la Secretaría de Educación en Nuevo León de los últimos tiempos. ¿Así o más claro? La verdad, como es. Se tenía que decir y se dijo.

Hasta la próxima.

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