Menopausia, una etapa mal entendida
Sección Editorial
- Por: Marysol Flores
- 21 Octubre 2026, 00:00
Hay mujeres que sienten que han dejado de reconocerse: duermen mal, olvidan palabras, experimentan ansiedad o están más irritables. Algunas enfrentan dificultades de pareja; otras consideran renunciar cuando han alcanzado un momento importante de su carrera. Los síntomas de la transición menopáusica pueden afectar las relaciones, la vida familiar y el trabajo.
Detrás de estas experiencias puede haber una etapa natural de la biología femenina que durante generaciones hemos rodeado de silencio y desinformación. Que sea natural no significa que debamos vivirla sin atención ni acompañamiento.
El pasado 18 de octubre se conmemoró el Día Mundial de la Menopausia. Por ello, en Familia Viva conversamos con el doctor Carlos Félix Arce, ginecólogo, egresado de la primera generación de Medicina del Tecnológico de Monterrey, pionero en México en esta área y profesor titular del curso de alta especialidad en menopausia del Tec.
También tengo la fortuna de participar en Menopause Sessions, un programa de Health4Life en el Hospital Zambrano Hellion que ofrece información, acompañamiento y comunidad. Compartir experiencias con otras mujeres ayuda a ponerle nombre a lo que vivimos.
Comparto cinco mitos que necesitamos revisar:
1. “Todo empieza después de los cincuenta”
La perimenopausia suele comenzar en los cuarenta, aunque algunas mujeres notan cambios desde los treinta. La menopausia se confirma después de doce meses consecutivos sin menstruación, cuando no existe otra causa. Después viene la posmenopausia, que abarca el resto de la vida; esto no significa que los síntomas duren para siempre.
2. “Solo provoca bochornos”
También puede haber neblina mental, dificultad para concentrarse, alteraciones del sueño, cambios de ánimo, molestias articulares, resequedad vaginal y cambios en el deseo sexual. Cada mujer vive una experiencia distinta: algunas presentan pocas molestias y otras necesitan atención porque su vida cotidiana se ve profundamente afectada.
3. “La ansiedad y la tristeza son únicamente psicológicas”
Algunas mujeres buscan ayuda psicológica o psiquiátrica sin saber que los cambios hormonales pueden contribuir a sus síntomas. La valoración debe considerar esta posibilidad, sin atribuirlo todo a las hormonas: la depresión, la ansiedad y otras condiciones pueden coexistir y también necesitan atención. La salud física y emocional requiere una mirada integral.
4. “Las hormonas son peligrosas; es mejor aguantarse”
El miedo no debería sustituir una conversación médica informada. La terapia hormonal puede ayudar a tratar determinados síntomas, pero requiere valorar antecedentes, beneficios y riesgos individuales. También existen alternativas no hormonales. Lo importante es conocer las opciones y recibir orientación profesional.
5. “Cada mujer debe resolverlo sola”
La información también necesita llegar a las parejas, los hijos y los espacios laborales. Acompañar empieza por escuchar sin burlas, compartir responsabilidades, respetar el descanso y evitar interpretar cada cambio como mala actitud. Poder decir “no me siento bien” sin recibir un juicio puede abrir la puerta a buscar ayuda.
Como familias, necesitamos aprender a conversar sobre esta etapa con respeto. Como sociedad, necesitamos dejar de minimizar lo que sienten las mujeres y facilitar que encuentren atención oportuna.
Para conocer más sobre Menopause Sessions, visita la página de Health4Life de TecSalud. También te invito a escuchar nuestra entrevista con el doctor Carlos Félix Arce en Familia Viva, disponible en YouTube y Spotify.
Hablar de menopausia en familia también es una forma de cuidarnos.
Compartir en: