carlos_pena_10a94d754c
Opinión

México en la encrucijada: contracción, incertidumbre política y presiones globales

Columna Invitada

México enfrenta un momento económico delicado en el que convergen factores internos de fragilidad institucional y presiones externas de alta volatilidad. El dato más reciente de crecimiento, con una contracción de menos 0.8 por ciento, no solo confirma la desaceleración, sino que abre cuestionamientos sobre la capacidad de reacción de la política económica frente a choques simultáneos.

En este contexto, el reporte del Banco de México añade una señal de alerta. La institución registró un resultado negativo derivado de pérdidas cambiarias. Este fenómeno no es menor. Refleja la presión que ha ejercido la volatilidad del tipo de cambio sobre las reservas y la operación del banco central, en un entorno donde el fortalecimiento previo del peso ha dado paso a ajustes abruptos. La ausencia de remanentes limita el margen fiscal en un momento en el que se requeriría mayor estímulo.

A la par, el frente político introduce incertidumbre adicional. La solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en medio de cuestionamientos y sospechas, proyecta una imagen de debilidad institucional. Este tipo de eventos erosiona la confianza de inversionistas y socios comerciales, particularmente en el marco del tratado comercial con América del Norte, donde la certidumbre jurídica y la estabilidad política son activos clave.

La relación con Estados Unidos añade otra capa de complejidad. Donald Trump ha retomado un discurso más agresivo en materia comercial y de seguridad, colocando presión sobre México en temas sensibles como el combate al crimen organizado y la migración. La percepción de falta de resultados en la captura de actores clave en actividades ilícitas se convierte en un argumento político que podría traducirse en medidas comerciales más duras o revisiones incómodas del acuerdo.

En el entorno global, la tensión en el estrecho de Ormuz sigue impactando los mercados energéticos. La amenaza de interrupciones en el suministro eleva los precios del petróleo, lo que presiona la inflación a nivel mundial. Para México, esto implica mayores ingresos petroleros, pero también costos más altos en combustibles y una inflación más persistente, lo que complica la política monetaria.

La conclusión es clara. México se encuentra en una encrucijada donde la debilidad del crecimiento, la presión cambiaria, la incertidumbre política y los riesgos externos convergen. Sin una estrategia integral que combine disciplina fiscal, fortalecimiento institucional y claridad en la relación bilateral con Estados Unidos, las perspectivas económicas podrían deteriorarse aún más en el corto plazo.

más del autor

México: 12 meses para cambiar la percepción

México tiene hoy una ventana financiera que no puede desperdiciar. El VIX en...

México resiste… ahora debe competir

En un momento en el que la economía mundial continúa navegando entre...

México: el espejismo del pleno empleo

Más de 33 millones de mexicanos trabajan en la informalidad. El reto ya no...

La semana que definirá el pulso económico de Norteamérica

Cada semana existen indicadores económicos que alimentan la conversación de...

últimas opiniones

¿Título universitario o habilidades cognitivas?

1. Lo sucedido en la UNAM, las irregularidades estadísticas de su primer...

Permiso para soñar… aun siendo mamá

Queridos lectores:

Esta semana quiero platicarles de un proyecto para...

Sheinbaum: ¡Tamaulipas a la vista!

Primicia: Este fin de semana, querido lector, Tamaulipas tendrá visita...

Revés tras revés

El suplicio de Tania Flores continuará en prisión. Y es que, por más que...

×