Opinión

Monclova espera algo más que promesas

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Coahuilense
  • 13 Octubre 2026, 05:00

El plazo se cumple hoy. Tristemente para Monclova, este martes podría confirmarse lo que durante los últimos días hemos venido señalando. 

Luego de jornadas de circo, maroma y teatro, hoy sabremos si se consuma la farsa protagonizada por el “empresario” Arturo Domínguez, quien en algún momento quiso hacer creer que tenía un interés genuino en adquirir Altos Hornos de México.

Más triste no puede ser la historia, sobre todo porque sus declaraciones hicieron pensar a muchos que una salida estaba cerca.

 En medio de la desesperación, no fueron pocos los que compraron la narrativa.

Pero detrás de todo este espectáculo, ¿qué hay realmente? Nadie parece tener una respuesta clara. Lo que sí es un hecho es que, si hoy ninguna empresa presenta una propuesta seria, la Región Centro de Coahuila enfrentará una de las peores tragedias económicas de su historia.

Una región que lleva casi cuatro años sobreviviendo entre promesas de todos los colores, incluso las emanadas de la Presidencia de Claudia Sheinbaum.

Y quién sabe... quizá, una vez despejada la polvareda, alguien termine sacando de la manga la carta llamada Villacero. Al tiempo.

Hace unos días, el alcalde de Ramos Arizpe, Tomás Gutiérrez, resumió en una sola frase la prioridad que parecen tener para el Gobierno federal los problemas que afectan a miles de ciudadanos.

Y es que, al intentar encontrar una respuesta sobre por qué la Comisión Nacional del Agua ha dejado de supervisar, limpiar y vigilar arroyos que desde hace meses representan un riesgo para decenas de familias de la colonia Analco, el edil soltó una frase tan simple como contundente: “No me pelan”.

Aun así, decidió insistir y buscar respuestas. Fue hasta las oficinas regionales de la Conagua en Nuevo León y regresó, dicen, más decepcionado de lo que llegó.

Antes de prácticamente darle un portazo, el titular de la dependencia, Alberto Alatorre, habría sido directo: no hay dinero. Este año, ese tipo de obras no entró entre las prioridades presupuestales. 

Quizá el próximo año, si alcanza el presupuesto. Mientras tanto, Ramos Arizpe y los habitantes de Analco tendrán que seguir rascándose con sus propias uñas.


¡¡Yássas!!

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