Opinión

Nearshoring chino: el riesgo para el trabajador de NL

Sección Editorial

  • Por: Ivonne Bustos
  • 05 Octubre 2026, 00:00

En los parques industriales de Apodaca, Santa Catarina y Salinas Victoria, el impulso nunca se detiene. 

Sin embargo, para los dueños de pequeños talleres locales, miles de obreros de plantas y jóvenes graduados de escuelas técnicas y universidades especializadas en oficios industriales, la historia tiene dos caras. Mientras que las fábricas estadounidenses y europeas están obligadas por tratados comerciales a comprar la mayoría de sus partes, herramientas y empaques a proveedores regionales —creando empleo y oportunidades de carrera para el talento local—, la realidad que rodea a la nueva oleada de inversión china presenta dinámicas y desafíos distintos.

A diferencia de los modelos de integración tradicionales, muchas empresas chinas que llegan a Nuevo León operan en sus etapas iniciales bajo la lógica de una “economía cerrada”: traen a sus propios proveedores extranjeros, abastecen sus materias primas desde el exterior y contratan servicios locales mínimos como limpieza, empaque o mantenimiento. Como resultado, los talleres locales, las pequeñas fábricas, los técnicos capacitados en aulas locales y los trabajadores mexicanos se ven inicialmente al margen de los beneficios económicos totales de este auge industrial.

Según estimaciones del sector industrial de Nuevo León, mientras que las empresas tradicionales incorporan hasta un 75% de componentes regionales, las compras locales por parte de proyectos de origen chino caen inicialmente a un marginal 5% a 15%.

Afectación a los trabajadores

  • Riesgos para el empleo y los salarios: Las pequeñas y medianas empresas (Pymes) representan más del 90% de los negocios en el estado y emplean a la mayoría de las familias locales. Si los talleres y fábricas locales pierden contratos, las oportunidades de empleos bien remunerados, horas extras y estabilidad laboral disminuyen.

 

  • Desplazamiento del talento local: Al traer a sus propios proveedores extranjeros y personal técnico especializado, se pueden cerrar puertas a los recién graduados de carreras técnicas, impidiendo que aseguren su primer empleo o construyan carreras especializadas.

 

  • Derrama económica y comunitaria mínima: Cuando los proyectos operan como “islas” industriales que no compran a proveedores locales ni invierten en el entorno social, la comunidad absorbe todos los costos y ninguno de los beneficios. Los impactos negativos —como la saturación vial, el desgaste del transporte público, la presión sobre el suministro de agua y energía, y el incremento en las emisiones contaminantes— se quedan en los municipios, mientras que la riqueza generada no se traduce en mejoras urbanas, servicios públicos dignos ni bienestar para las familias de la zona.

Perspectivas del WTC Monterrey UANL

En la actualidad, menos del 4% de las Pymes en Nuevo León han logrado abastecer directamente a las grandes cadenas de suministro exportadoras que operan en el estado (tanto a firmas multinacionales consolidadas como a las nuevas inversiones de nearshoring chino). Aunque esta cifra evidencia un desafío estructural histórico, también representa una enorme área de oportunidad: los talleres, fábricas y personal técnico de Nuevo León cuentan con la capacidad para integrarse como proveedores estratégicos y aprovechar el dinamismo del sector exportador. Como señalan los expertos, superar esta barrera e integrar a las Pymes locales en las cadenas de valor internacionales es fundamental para que el auge industrial se transforme en desarrollo y prosperidad compartida.

Abordando la realidad del capital chino y su cumplimiento con las reglas de origen del T-MEC, el Dr. Eugenio José Reyes Guzmán, director del WTC Monterrey UANL, enfatiza que esta dinámica cerrada debe transitar inevitablemente hacia la regionalización:

“El ‘Efecto Enclave’, donde las empresas chinas dependen únicamente de proveedores chinos, tiene que cambiar en el caso de México. Nuestro país está blindado por el T-MEC... Las empresas chinas tendrán que reemplazar gradualmente las importaciones con producción local, incluso si la participación mexicana en servicios menores es actualmente baja”.

El Dr. Reyes Guzmán también subraya que, según la Ley Federal del Trabajo (LFT), las empresas están legalmente obligadas a incorporar al menos un 90% de trabajadores mexicanos en su plantilla laboral general, incluyendo puestos técnicos, con disposiciones temporales mientras se capacita al personal local. Sin embargo, para cerrar verdaderamente esta brecha y empoderar a los negocios locales, las estructuras de apoyo sólidas son vitales. Al destacar el impacto concreto de la institución en la economía local, señala:

“El WTC MTY UANL es el centro de apoyo a Pymes con el mayor impacto comprobado en el empleo de Pymes a nivel nacional... utilizando el modelo Small Business Development Center (SBDC), donde todas las intervenciones se monitorean para medir el crecimiento real en empleos y nuevas ventas”.

La llegada de nuevas empresas a Nuevo León solo es una buena noticia si se traduce en mejores salarios, oportunidades para nuestros jóvenes técnicos y estabilidad en los hogares. Las autoridades, instituciones educativas y líderes industriales deben exigir que los inversionistas extranjeros jueguen bajo reglas justas: cumplir con las regulaciones de contenido local, invertir en programas de desarrollo de proveedores nacionales, capacitar y contratar talento local y garantizar que el trabajo hecho en México continúe llevando el pan a la mesa de las familias de Nuevo León.

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