España recibe al Papa León XIV: mensajes de paz y migración
Periodista de guerra, escritor y corresponsal. Especialista en temas internacionales. Testigo de 19 guerras y ha llegado a realizar entrevistas exclusivas con figuras como Yasser Arafat, Muammar Gaddafi y el líder de Hamás, el jeque Ahmed Yassin.
La visita del Papa León XIV a España no ha sido baladí. En primer lugar, ha servido para relanzar las relaciones entre un Estado, el Vaticano, y otro, el español, aconfesional, que en muchas ocasiones ha sido radical, pero respetuoso con el sumo pontífice.
Pero el Santo Padre ha venido a España a dar discursos que no han dejado a nadie indiferente.
Desde el silencio ha sabido alzar la voz y, desde la fe, se ha convertido en el gran diplomático de ese silencio frente a presiones estridentes e histriónicas, con falta de filtro en las maneras de hacer, donde algunos de la guerra han hecho un auténtico credo. A esas voces, el Papa León XIV, con su silencio, les ha dicho que todo se puede hacer desde la paz. El Santo Padre se ha convertido en ese gran catalizador de la paz.
También desde las Islas Canarias ha querido recordar todos esos problemas de la inmigración ilegal que no parecen tener solución. El Papa ha hablado desde la seriedad moral en la que dice que el Mediterráneo y el Atlántico deben dejar de ser cementerios sin lápidas, haciendo referencia a todos los miles de inmigrantes irregulares que buscan una vida digna, una vida mejor, en esas embarcaciones, en esas pateras en las que muchas de ellas zozobran. Y el Papa finalmente ha dado una invaluable muestra de certeza de la fe en Cristo.
Centenares de miles de personas, muchos de ellos, por cierto, jóvenes, han homologado sus votos y su fe en Dios, en Jesucristo y en el Papa. No hay más que ver las inconmensurables muestras de cariño y de afecto para aquellos que tenemos esa fe, poder renovar nuestros votos y, para los que no la tienen, poder atestiguar un camino. Uno de los puntos álgidos fue en Madrid, cuando el actor Antonio Banderas le dedicó al Papa un emotivo discurso de nueve minutos y le dijo al Santo Padre que estaba haciendo en España la obra Godspell.
Banderas le dijo al Papa que él, como en Godspell, ha sido víctima del hechizo de Dios, algo en lo que millones de personas concordamos.
