Whats_App_Image_2026_05_21_at_5_13_57_PM_1_8a3c62ad49
Opinión

Nick Cave

Cinefotógrafo y catedrático de la Carrera de Producción Cinematográfica de la UDEM. Contacto en mariogduenas@gmail.com @duenasmariog

Una silueta vampírica envuelta en un traje de tres piezas emerge de las tinieblas. Nos regala un ritual digno de las profundidades dantescas más perturbadoras. Nada en este viaje es gratuito. 

Muchos lo coronan como el heredero legítimo de las glorias de su mentor e inspiración: Leonard Cohen. Cave abre los brazos, rompe el plano bidimensional y, al fondo, sus “semillas malditas” ejecutan una danza sonora, siguiendo los pasos de un líder que burló a la muerte misma.

Cave no solo cruzó el infierno de las adicciones; él fue su propio Virgilio en un submundo dantesco de heroína hasta tocar el fondo más absoluto. El principio del fin de ese abismo llegó cuando Polly Jean Harvey (PJ Harvey) decidió cortar los lazos. Un golpe seco que, en sus propias palabras, hizo que “el mundo colapsara”.

Sin embargo, gracias a esa grieta, Nick Cave and The Bad Seeds iniciaron un resurgimiento. En lo personal, Cave aprendió a mirar el abismo con otros ojos, escalando paso a paso esas laderas traicioneras que antes se sentían como arenas movedizas.

Nick Cave and The Bad Seeds no son un producto efímero de la moda. Son una banda mítica que gira desde 1984, mutando con una rotación de músicos que haría palidecer a cualquier circo ambulante, pero con un faro inamovible: Nick Cave. 

Él superó las drogas, los giros de género y las crisis creativas. Domesticó amores y desamores. Pero, sobre todo, logró abrazar el dolor, la pena y la amargura de la pérdida más devastadora que un padre puede sufrir: la partida de sus hijos, Arthur y, años más tarde, Jethro. 

Esto destruiría a cualquiera. Es justo ahí donde Cave transmuta el dolor en música, melancolía pura y un amor profundo hacia sí mismo y hacia los suyos. El ser humano tiene el poder de elegir la oscuridad para hundirse o cruzar ese laberinto de sombras para alcanzar la luz. 

El músico y poeta australiano nos deja un destello de lo que significa habitar la penumbra para poder trascender, con millones de defectos a cuestas y dolores inexplicables, pero compartiendo, al final, las pequeñas alegrías que brotan después de las pérdidas más desgarradoras.

Figura mítica de la música y la poesía, heredero de géneros diversos y arquitecto de bandas sonoras memorables. Su genialidad musical abraza el cine y la televisión; baste recordar cómo Peaky Blinders rompe el hielo con los acordes de Red Right Hand mientras Tommy Shelby cabalga majestuoso. ¡Qué manera tan extravagante y magnética de inaugurar una serie!

Con este destello, nos alejamos un momento del ser envuelto en sombras para permitirle brillar y respirar bajo una nueva luz. Y si alguien siente el impulso de enviar sus propias verdades a este gran poeta maldito, la puerta está abierta en su portal de correspondencia: theredhandfiles.com.

Sin nada más que agregar, invito a quien recorra estas líneas a sumergirse en el universo de Cave y sus semillas malditas.

más del autor

La Odisea

En el siglo VIII a. C., el poeta concibió a Odiseo (Ulises en su versión...

El corazón tuvo su eclipse final

La vida nos enseña que todo es efímero, pero existen voces que se graban en...

Project Hail Mary

“La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma”. Esta mítica...

Master and Commander

Solo el Gran Azul doblega a los que busca hundir.

¡Atención,...

últimas opiniones

Crecimiento económico más allá de la grilla

Entre tanta grilla, destapes y jaloneos rumbo al 2027, estimado lector, de...

Caso Almanza a dos años

A dos años, el sector empresarial mexicano convierte un caso local en una...

PAN de Nuevo León cancela a Aldo Fasci

Aldo Fasci llegó ayer al Comité Directivo Estatal del PAN con un...

La doble moral guinda

Como pirañas saltaron todos los morenistas a defender a la presidenta y su...

×