Usted y yo, con un café en la mano, podemos celebrar que Tamaulipas tenga 693,000 trabajadores registrados ante el IMSS, pero antes vale la pena voltear la cifra y ver qué trae escondido detrás.
El secretario del Trabajo y Previsión Social, Luis Gerardo Illoldi Reyes, anunció que el estado vive un momento de estabilidad y que la frontera ya compensa los empleos que se cayeron en las maquiladoras a inicios de año. El mensaje, arropado bajo la visión del gobernador Américo Villarreal Anaya, suena bien, aunque deja fuera tres preguntas que cualquier familia de Reynosa o Matamoros se haría. La primera es cuántos empleos se perdieron y cuántos han regresado, porque hablar de recuperación sin números es como presumir que bajó la báscula sin decir cuánto pesabas.
La segunda tiene que ver con la calidad, ya que varias plantas están cambiando personas por máquinas y muchas vacantes nuevas pagan menos o son temporales. La tercera es la más incómoda, porque mientras se festeja el empleo formal, la informalidad también ha crecido en Tamaulipas y ahí miles trabajan sin seguro, guardería ni pensión.
Tampoco nos dicen qué hizo el gobierno estatal para lograr esa recuperación o si fue el mercado acomodándose solito. Mi propuesta cabe en una servilleta. Que la Secretaría del Trabajo publique cada mes un tablero abierto con empleos perdidos, recuperados y salarios promedio por municipio, y que el Congreso local lo revise en comparecencia pública.
Si la estabilidad es real, los datos la sostendrán. ¿O no, secretario?
Morena busca coordinadores
Pídase un café, porque esto tiene más fondo del que parece.
Morena abrió del 1 al 4 de octubre el registro en línea para elegir a quienes coordinarán sus 300 distritos federales, con el largo nombre de Coordinaciones en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
La dirigente nacional Ariadna Montiel Reyes la difundió y Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, la presentó como parte del camino rumbo a las diputaciones federales de 2027. Ahí está el primer cabo suelto.
Si el cargo sirve para organizar al partido, ¿por qué todos lo ven como antesala de la boleta? Llamarlo coordinación permite recorrer colonias meses antes de que el INE abra los tiempos oficiales, y eso casi nadie lo dice. El segundo cabo es el método.
Para las coordinaciones estatales hubo encuestas, pero aquí la convocatoria no explica cómo se decidirá. Cuatro días de registro por internet favorecen a quien tiene estructura, nómina y padrinos, no al militante que el documento dice buscar.
Aquí en Tamaulipas, con ocho distritos en juego y el gobernador Américo Villarreal Anaya como pieza clave, conviene preguntar cuántos aspirantes saldrán de oficinas públicas y cuántos de las calles. También si la regla contra el nepotismo que impulsó la presidenta Claudia Sheinbaum se respetará desde ahora o solo cuando convenga. Revisemos quiénes se registran en nuestro distrito, preguntemos qué han hecho por la gente y exijamos que los resultados se publiquen con nombres y razones. La transformación también se vigila desde abajo, vecino.
¡¡Yássas!!
