El lunes, en el Palacio de Gobierno de Tamaulipas se presentó el distintivo Alojamiento Infantil Seguro.
La causa es de las que unen: proteger a niñas, niños y adolescentes en los hoteles del estado. Pocas banderas convocan tanto consenso.
El gobernador Américo Villarreal lo dijo con firmeza: quien atenta contra los derechos de la infancia se mete con el gobierno del estado. La frase tiene fuerza, y conviene leerla en su mejor sentido: el compromiso del Ejecutivo de poner su peso institucional al servicio de quienes menos pueden defenderse.
El acto también tuvo un componente político, como suele ocurrir. El gobernador refrendó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y celebró la concentración del domingo. Es parte natural del momento: gobernar es, también, sostener una alianza y mostrarla.
Hubo, además, un llamado que merece atención. La presidenta del DIF, María de Villarreal, invitó al Poder Judicial y a la Fiscalía a agilizar los casos de protección con una idea difícil de rebatir: la justicia que llega tarde deja de ser justicia.
Más que una exigencia, fue una invitación a la corresponsabilidad entre poderes, que es como deben construirse las soluciones duraderas. Quedan tareas por delante. Hoy son siete hoteles distinguidos; el reto será convertir ese primer paso en una práctica extendida en todo el estado. La intención está. Ahora toca acompañarla con resultados. La infancia, al final, no entiende de discursos: entiende de cuidados.
TAMAULIPAS HABLA CON UNA SOLA VOZ
Hay jornadas que dejan una imagen clara de hacia dónde camina un estado. La rendición de cuentas celebrada en Ciudad Victoria fue una de ellas: más de 17,000 tamaulipecos reunidos, los tres niveles de gobierno en la misma sintonía y una idea que se repitió como hilo conductor: el trabajo coordinado da resultados.
Desde Nuevo Laredo, la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas habló de un momento histórico para la frontera, con proyectos de peso como la Agencia Nacional de Aduanas, el salario mínimo fronterizo y el futuro tren Querétaro–Nuevo Laredo.
En la capital, Eduardo Gattás mostró obra concreta: la segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, programas sociales e infraestructura que se traduce en bienestar para las familias. Y desde Matamoros, Beto Granados reconoció la cercanía del gobernador Américo Villarreal, una relación que describió en términos de confianza y respaldo permanente.
La política funciona, en buena medida, como una orquesta. Cada instrumento tiene su parte, pero la música solo se logra cuando todos siguen la misma partitura. Eso fue lo que se vio en el recinto ferial: federación, estado y municipios afinando el mismo compás bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Mención aparte merece la educación. El rector de la UAT, Dámaso Anaya, destacó el respaldo a la educación superior, con ejemplos tan tangibles como el apoyo total a más de 900 estudiantes de Odontología en Tampico. La universidad, dijo, seguirá sumando esfuerzos en investigación y desarrollo científico. El reto, ahora, es que esta coordinación se sostenga en el tiempo y se sienta en lo cotidiano.
¡¡Yássas!!
