Opinión

Oportunidades en tiempos de incertidumbre económica

Sección Editorial

  • Por: Guillermo Barba
  • 09 Junio 2025, 00:02

En medio de un entorno económico incierto y con señales claras de desaceleración, es necesario repensar cómo enfrentamos los riesgos y, sobre todo, cómo convertimos los momentos difíciles en oportunidades. No se trata de cerrar los ojos ante la realidad, sino de abrirlos con más agudeza que nunca.

Un amable escucha de mi pódcast Inteligencia Financiera Global (disponible en Spotify) me recordó hace poco una gran verdad: “El que no arriesga, no gana”. Por supuesto, los riesgos deben ser siempre calculados. Lo que vemos con frecuencia es que muchas personas caen en fraudes porque sólo se les presenta el lado atractivo de una inversión, sin considerar los riesgos. La codicia sin análisis es terreno fértil para las estafas. Pero también lo es la parálisis por miedo. En economía, como en la vida, quien sabe actuar con inteligencia en momentos de incertidumbre suele salir ganando.
Señales de desaceleración en México

Los últimos datos del INEGI confirman que la economía mexicana se está enfriando. El Indicador Coincidente, que refleja el estado actual de la economía, y el Indicador Adelantado, que busca anticipar sus giros, muestran caídas de -0.06% y -0.05%, respectivamente. Ambos indicadores se encuentran por debajo de su tendencia de largo plazo, lo cual refuerza la probabilidad de que estemos entrando en una recesión. Mi proyección de crecimiento para México en 2025 es modesta: entre 0% y -0.5%.

Mientras Estados Unidos muestra cifras de crecimiento sólidas, México parece haber perdido sincronía con el ciclo económico de su principal socio comercial. Este desacoplamiento preocupa y se agrava con la caída del 12% en las remesas durante abril, una señal de alerta para muchas regiones del país que dependen de este ingreso para sostener el consumo.

Malas noticias macroeconómicas, buenas oportunidades microeconómicas

Aunque el panorama económico general luce sombrío, esto no significa que todo esté perdido. Al contrario, puede ser un excelente momento para emprender o invertir con inteligencia. Incluso el endeudamiento puede jugar a favor, siempre que se trate de deudas “buenas”: aquellas que se usan para producir más, como las que permiten expandir un negocio o adquirir activos que generen rentabilidad.

Muchos empresarios rehúyen el apalancamiento por temor, pero bien manejado puede ser una herramienta poderosa de crecimiento. En tiempos de desaceleración, los costos bajan, surgen oportunidades únicas, y quien tenga liquidez, visión y coraje puede posicionarse de forma estratégica para el próximo ciclo de crecimiento.

El tipo de cambio y la falsa sensación de fortaleza

El peso mexicano se ha mantenido fuerte frente al dólar, pero conviene no malinterpretar esta situación. No es tanto la fortaleza del peso como la debilidad del dólar lo que explica este comportamiento. El billete verde ha perdido cerca del 9% de su valor frente a una canasta de divisas en lo que va del año, principalmente por el exceso de deuda que ha acumulado Estados Unidos.

Entre 2020 y 2024, EUA sumó 12 billones de dólares a su deuda pública. Es el mismo monto que había tardado más de dos siglos en acumular hasta 2020. Esta expansión fiscal sin precedentes tiene implicaciones profundas y no puede mantenerse indefinidamente sin consecuencias.

Cambios políticos: más incertidumbre, menos inversión

La reciente elección judicial en México, con el dominio de candidatos cercanos al oficialismo, añade incertidumbre institucional. En momentos donde el riesgo económico ya es alto, los factores políticos pueden elevar aún más la desconfianza, alejando inversión y debilitando las perspectivas de recuperación.

Dicho esto, también hay decisiones gubernamentales que deben reconocerse. La confirmación de que se mantendrá el T-MEC bajo la nueva administración es una buena noticia. También es positivo que se busquen acuerdos con EUA para frenar medidas proteccionistas, como los nuevos aranceles al acero y al aluminio anunciados por la administración Trump.

Automotrices: un caso de resiliencia

A pesar del entorno desafiante, la industria automotriz en México mostró señales de fortaleza. En mayo, las ventas rompieron récords por primera vez desde 2017. Este repunte se debe, en parte, al dinamismo de las marcas chinas, como MG, aunque otras, como Chirey, han visto caídas importantes. En el top de ventas siguen dominando nombres tradicionales como Nissan, General Motors y Toyota.

Es importante recordar que un automóvil, en la mayoría de los casos, no es una inversión, sino un gasto. Pierde valor con el tiempo, y su adquisición debe evaluarse considerando el mantenimiento, combustible, seguros y depreciación. En algunos casos, lo más conveniente puede ser optar por un modelo usado o un esquema de arrendamiento, sobre todo en el caso de empresas.

No cabe duda de que México enfrenta tiempos difíciles en lo económico y lo político. Pero, como en toda crisis, hay oportunidades para quienes sepan ver más allá del miedo. Informarse, pensar con estrategia, actuar con prudencia pero sin paralizarse: esas son las claves para no sólo resistir, sino prosperar. Porque, como dice el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”.

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