Opinión

Pancardo apuesta a las aulas

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 20 Julio 2026, 04:50

Hay cifras que se defienden solas y hay cifras que delatan.

Tamaulipas necesita 6,350 policías para cumplir el estándar mínimo nacional de 1.8 elementos por cada mil habitantes, actualmente tiene alrededor de 4,100, la cuenta no cierra: faltan más de dos mil, y el propio gobierno lo reconoce.
 
Ahora, la parte incómoda. El problema no es que nadie quiera ser policía. Es que más del 60% de los que se forman en la fila truena en control y confianza. Es como una escuela que presume mil inscritos y gradúa a cuatrocientos: el prestigio no está en la convocatoria, está en el resultado. ¿Y qué se hizo ante ese muro? Se movió el muro. 

El secretario de Seguridad Pública, Carlos Arturo Pancardo Escudero, admitió públicamente que se dieron "márgenes de flexibilidad" en los criterios de evaluación. Textual: es un riesgo, pero se compensa con capacitación.

Ahí está el punto ciego que nadie quiere iluminar. Porque mientras se afloja la entrada, en la salida hay 175 expedientes abiertos contra elementos en activo. Se recluta más rápido de lo que se depura. Por eso la reunión de esta semana entre el Secretariado Ejecutivo, la USJT, COBAT, CONALEP e ITACE vale más de lo que parece. 

Es la única jugada que resuelve el fondo: si el joven llega formado desde la preparatoria, no hay nada que flexibilizar. La medida del éxito no será cuántos entren. Será cuántos aprueben sin descuento. Ahí los estaremos contando.

Olga Sosa y la herencia invisible

Antes se heredaba una casa, un reloj, una cuenta de banco. Hoy se hereda un canal de YouTube que factura más que la papelería de la esquina. 

Y ahí está el problema: nadie sabe quién se queda con eso cuando el dueño se muere. La senadora Olga Sosa Ruíz, de Morena, propone que el Código Civil Federal reconozca lo obvio: criptomonedas, dominios, NFT, cuentas monetizadas y archivos en la nube son patrimonio. 

Crea la figura del albacea digital , el pariente que ahora sí tendría derecho a exigir las contraseñas, y anula las cláusulas donde las plataformas se quedan con el saldo del difunto. Suena impecable. 

Ahora los puntos ciegos. Primero: el Código Civil Federal es, en materia de herencias, casi un adorno. Las sucesiones se rigen por los códigos civiles de cada estado. Son 32. Reformar el federal sin tocar los locales es como cambiarle las llantas a un coche que no tiene motor. 

Segundo, y más picante: la ley es mexicana; los servidores no. Meta, Google y Apple operan con términos de servicio redactados en California, y muchos otorgan una licencia personal e intransferible, no propiedad. 

Un juez de Ciudad Victoria puede declarar heredero a quien quiera; la pregunta es quién ejecuta esa sentencia en Cupertino. El dato que incomoda: la mayoría de las iniciativas presentadas en el Senado nunca llegan a dictamen. Mueren en comisiones, sin necropsia. Buena idea, mal blindada. Ojalá esta herencia no acabe, ella misma, sin albacea.

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