Opinión

Para atrás ni para agarrar vuelo

Sección Editorial

  • Por: Miguel Flores
  • 15 Abril 2026, 04:58

En un mundo donde la competencia por atraer inversión extranjera es cada vez más intensa, la verdadera pregunta no es si vale la pena salir al extranjero en busca de oportunidades, sino qué pasa cuando no se hace.

En ese contexto, la gira de trabajo del gobernador Samuel García por Japón y Corea del Sur representa una apuesta estratégica para que, cuando las mejores y más grandes empresas del mundo busquen invertir y hacer negocios, inmediatamente piensen en Nuevo León.

Los resultados de la gira hablan por sí solos: $3 billones de dólares en inversión extranjera directa y 5,500 empleos amarrados para el estado, provenientes de empresas de la talla de Kia, Hyundai Mobis y Yazaki Group Global. Esto deja en claro que, tanto en México como en Asia, Nuevo León es sinónimo de confianza, futuro y crecimiento económico. 

Gracias a esto, en menos de cinco años, este gobierno ha logrado un acumulado total de $120 billones de dólares o, si hacemos la conversión, $2 trillones de pesos en inversión extranjera directa, y 420,000 nuevos empleos.

Hay que dimensionar lo que estas inversiones representan para nuestro estado, más allá del tema económico. Japón y Corea del Sur son países que han construido su desarrollo sobre la base de la innovación, la disciplina y la mejora continua. Sus empresas operan bajo estándares elevados, son sinónimo de excelencia, y hoy Nuevo León está en su radar como el mejor lugar para invertir y hacer negocios.

Pero la gira también tiene una dimensión que va más allá de lo industrial. Este año, Nuevo León será sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y, por lo tanto, el posicionamiento internacional de nuestro estado adquiere una relevancia aún mayor.

Eventos de esta magnitud representan una oportunidad de oro para mostrar al mundo la infraestructura, la seguridad y la capacidad logística que hay en nuestro estado. Promover a Nuevo León ante Japón y Corea del Sur se vuelve entonces una oportunidad única para consolidarnos como un destino moderno y obligatorio en México, manteniéndonos en el radar internacional más allá del Mundial.

Durante mucho tiempo, la política exterior fue una tarea exclusiva de los gobiernos federales, pero la globalización cambió esa lógica: hoy los estados compiten directamente por inversión. Esto no sustituye las responsabilidades que cada administración tiene en lo local, sino que las fortalece para que la proyección internacional se refleje en más empleos, mejor infraestructura y desarrollo de talento.

Hoy, no estar en la mesa donde se define el rumbo económico del mundo es una forma de quedarse atrás, y eso es algo que, en un estado como Nuevo León, no nos podemos permitir.

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