Plantas afrodisíacas
Sección Editorial
- Por: Fina Ferrara
- 12 Febrero 2026, 12:02
El Día de los Enamorados es la excusa perfecta para celebrar el amor, la amistad… y por qué no, el deseo. Corazones, flores y chocolates abundan, pero hay algo aún más interesante que regalar: energía, vitalidad y conexión. Aquí es donde ciertas plantas medicinales entran al juego, con un guiño pícaro y un respaldo ancestral.
La reina indiscutible del coqueteo natural es la Damiana (Turnera diffusa), una planta mexicana famosa desde tiempos mayas por sus efectos afrodisíacos. Pero no se queda solo en la pasión; es un tónico del sistema nervioso central, mejora el ánimo, la energía física y mental, y ayuda a manejar el estrés.
En hombres favorece la circulación y el desempeño sexual; en mujeres, especialmente durante la menopausia, ayuda a recuperar la libido. La Damiana se puede utilizar para tratar el estrés, la fatiga, la impotencia, la frigidez, la depresión, la infertilidad y la falta de libido. No por nada se le conoce como “la hierba del venado”… siempre alerta y listo.
Si lo que se busca es vigor y resistencia dignos de una noche larga (y una mañana sonriente), la Raíz de Maca es una aliada poderosa. Cuenta la leyenda que los guerreros Incas consumían la raíz de Maca antes de entrar a una batalla, para aumentar su ferocidad, resistencia y fuerza.
Pero después de la conquista de un pueblo a los soldados se les prohibía consumirla para proteger a las mujeres conquistadas de los fuertes impulsos sexuales que les producía esta raíz. Hoy, la ciencia confirma que aumenta la energía, la libido, el rendimiento sexual y la sensación de bienestar, tanto en hombres como en mujeres. Pasión con resistencia incluida.
Desde tierras frías llega la Rhodiola rosea, la raíz dorada rusa y uno de los mejores adaptógenos conocidos; sus estudios fueron mantenidos como un secreto militar por los rusos durante la guerra fría.
Hoy en día, gracias a su amplio espectro de acción, la raíz de Rhodiola es recomendada sin distinción de edad o actividad física; reduce el estrés, mejora el estado de ánimo, equilibra las hormonas y eleva el desempeño sexual; ideal para quienes quieren disfrutar sin que el cansancio o la rutina apaguen la chispa.
El Ginseng, clásico de la medicina oriental, mejora la libido, la energía y la función eréctil, además de aumentar la resistencia al estrés. Y para el equilibrio femenino, la Angélica china (Dong Quai), actúa como tónico hormonal, ayudando en la menopausia y revitalizando el deseo.
Como broche aromático, la lavanda, en crema o en el difusor, relaja, seduce y prepara el ambiente. Porque el amor también entra por los sentidos.
Este San Valentín, más que promesas rápidas, regala bienestar. La verdadera magia ocurre cuando cuidamos el cuerpo, despertamos la energía vital y dejamos que la naturaleza haga su parte.
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