¿Por qué encuestas recientes dan ventaja a Mariana Rodríguez y quién ganó el debate presidencial?
Sección Editorial
- Por: Eloy Garza
- 08 Abril 2024, 04:15
En mi anterior análisis hice una crítica objetiva sobre Adrián de la Garza. Esperaba una réplica razonada a mis argumentos y en cambio recibí insultos y ofensas de anónimos violentos en mi WhatsApp. Tanta agresividad ya no me sorprende. Ni modo.
De alguna manera, ese tipo de réplicas explican los resultados de algunas encuestas que comentaré en los próximos días sobre el proceso electoral para la alcaldía de Monterrey y cuyos resultados acaban de salir.
Massive Caller revela en su reciente medición de tendencias en la capital de Monterrey que la candidata de Movimiento Ciudadano, Mariana Rodríguez Cantú, mantiene una ventaja de 12 puntos, frente a su más cercano oponente.
En respuesta a la pregunta, “¿si hoy fueran las elecciones, por cuál partido político o candidato votaría usted?”, 36.3% señala que lo harán por Mariana Rodríguez, 24.3% por el candidato de la alianza (PRI, PAN y PRD) y 16.2% por el candidato de Morena.
El resultado de los careos de esa casa encuestadora se publica a una semana de haber iniciado las campañas por la alcaldía de Monterrey. Falta un trecho en el proceso que será decisivo. Esperemos que no cunda ese pésimo hábito de insultar y agredir en vez de argumentar.
Mariana Rodríguez comenzó una campaña a ras de tierra, y con un manejo en redes sociales que domina con éxito desde hace años siendo una mujer joven y con alta y eficaz capacidad persuasiva.
Acusarla y denostarla porque se prepara en los diversos temas urbanos que incumben a Monterrey es un total despropósito. ¡Qué bueno que se prepara y que se rodea de gente capaz! Mal hacen quienes la critican por eso.
Este tipo de resultados demoscópicos se explican en razón de que la candidata recorre las colonias de la capital con notable afluencia de gente que de forma espontánea la recibe (me consta porque he estado ahí) y a las reuniones vecinales donde evidentemente está su potencial más declarado, entre otros motivos, porque la gente está cansada del PRIAN.
Eso del cansancio de las viejas formas de hacer política, extrapolado a nivel nacional, se reflejó también en el primer debate presidencial de ayer.
¿Quién ganó el primer debate presidencial? Nadie. Los indecisos nos quedamos indecisos. Los debates se ganan cuando logran que algún segmento de indecisos; es decir, quienes todavía no saben por quién votar, definen su voto. No pasó en este primer debate.
¿Y sabes por qué no pasó? Porque no fue un debate. Fue un diagnóstico aburrido y previsible de la corrupción, de la opacidad, de la falta de transparencia que es un estigma histórico en el sistema político mexicano.
Los electores no escuchamos propuestas bien diseñadas. Escuchamos acusaciones cruzadas y malas defensas personales, sin respuestas concretas.
Obvio, si le preguntas a la 4T dirá que ganó Claudia. Si le preguntas al PRIAN, dirán que Xóchitl. ¿Qué estuvo mal? Eventuales errores del reloj, de la asignación de tiempos; algunas fallas de audio y problemas técnicos.
Xóchitl perdió este debate porque pegaba y se replegaba. Daba un golpe y se frenaba. Arrancaba y ponía el freno. ¿Por qué? Quién sabe. Estaba estratégicamente obligada a sacar de sus casillas a Sheinbaum y no lo consiguió. Concluyó sus intervenciones con una cursilería mitad leída, y abrazando melodramáticamente la bandera nacional. Veremos qué pasa el próximo 28 de abril, fecha del segundo debate presidencial.
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