Opinión

¿Por qué urgía regular a las preventas?

Sección Editorial

  • Por: Luis Padua Viñals
  • 04 Febrero 2026, 04:58

¿Por qué urgía regular a las llamadas preventas?

Porque los casos de abusos, incumplimientos y, eventualmente, fraudes —para decirlo con todas sus letras— estaban creciendo exponencialmente con este sistema de ventas anticipadas de inmuebles, entre nuevoleoneses y también ciudadanos de todo México.

Porque algunos desarrolladores abusivos, aprovechando la falta de regulación y, por otro lado, la necesidad de muchos de hacerse de un departamento o casa a un precio más razonable —además del interés de otros, de invertir su dinero y obtener mejores rendimientos que el banco—, se dieron vuelo creando esquemas donde toda la seguridad estaba del lado del vendedor —el desarrollador— y, en cambio, el comprador quedaba en absoluto desamparo legal.

Porque la gente estaba invirtiendo sus ahorros de años o de toda una vida—incluidos adultos mayores— en proyectos que parecían atractivos, pero que terminaban no realizándose, y el dinero invertido se quedaba en el limbo —y en muchos casos sigue ahí—.

Y porque, en el mejor de los casos, a algunos les devolvían su dinero íntegro (después de años de que no se construyó o no avanzó la obra), pero un dinero ya devaluado y sin ningún interés que al menos compensara el tiempo que pasó.

También porque a muchos se les incumplían las condiciones de la entrega de los inmuebles: cuando el desarrollador se quedaba emproblemado y sin flujo, le “traspasaba” el proyecto a un tercero que desconocía las condiciones originales y les cambiaba la jugada a los compradores, años después.

Y porque, sencillamente, el comprar —y dar mensualidades— amparados no en un contrato, sino solamente en una “oferta de compra”, es tan leonino como ir a darle dinero en su mano a un desarrollador, confiar en que te lo va a devolver, pero no tener ninguna garantía de que te venderá, cuando lo construya, el inmueble de tu interés.

En síntesis, le has prestado dinero a un privado y le has permitido que se capitalice y que construya a costa tuya, con la posibilidad de que no te venda nada y que sólo te devuelva el préstamo, pero sin pagar intereses. O sea, te usó de banco (con engaños) ¡y le aplicaste tasa cero!

Por eso urgía regular las preventas. 

Sobre todo porque esto te puede pasar a ti, que eres inversionista; o a tu pareja, o a tus hermanos, o a tus hijos. Y es una experiencia terrible y sumamente injusta.

Y se puede perder —o atorar— el patrimonio de una vida.

Por eso, ya hay una nueva ley en Nuevo León, publicada este mes de enero de 2026 y que entra en vigor en marzo, que establece parámetros jurídicos para las preventas, incluyendo el que la oferta de compra se acepte automáticamente con la primera mensualidad; que para poder prevender se requiera tener el permiso de construcción; y que si se incumple con el proyecto, el dinero deberá devolverse íntegro en 60 días y sumando 9% de interés anual sobre el monto invertido.

El mérito de sacar adelante esta ley obedece al periodismo ejercido para denunciar los abusos de las preventas, a los valientes ciudadanos que denunciaron, y al diputado Carlos de la Fuente, del PAN, que convirtió el clamor en una iniciativa de ley y negoció bien para que el pleno la aprobara, incluidas las otras bancadas.

Se logró dar un paso; un paso importante.

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