Proteger la piel de manera natural
Sección Editorial
- Por: Fina Ferrara
- 29 Octubre 2026, 06:00
Cuidar la piel desde el interior y el exterior ayuda a mantener su hidratación, elasticidad y vitalidad a lo largo de los años.
La piel es el órgano más grande del cuerpo. Su principal función es proteger al organismo de factores externos como bacterias, sustancias químicas y la temperatura.
A medida que pasan los años, nuestra piel se va deteriorando. A partir de los 25 años de edad, el cuerpo comienza a disminuir su producción de colágeno y, a partir de los 40 años, su síntesis va disminuyendo 1% por año; por eso comienza nuestra piel; y nuestro cabello a lucir cada vez menos terso.
El colágeno es muy importante para el mantenimiento de nuestra piel, tomarlo de manera regular nos ayudará no solamente a mantener y mejorar el aspecto de nuestra piel, sino que también favorecerá nuestras articulaciones y densidad ósea.
La cola de caballo (Equisetum arvense) es una planta que promueve la formación de colágeno por ser una de las fuentes más ricas de ácido silícico, materia prima para la elaboración de colágeno.
Les recomiendo tomar infusiones de cola de caballo, tiene un sabor delicioso y también evitará la acumulación de líquidos en nuestro cuerpo, favoreciendo la baja de peso.
Es importante también darle un cuidado a nuestra piel de manera externa utilizando cremas o aceites naturales que protejan la piel del sol sin bloquearlo, permitiendo la producción de vitamina D necesaria para la fijación del calcio en los huesos, así como la modulación del sistema inmunológico.
El aceite de rosa mosqueta es una alternativa natural a las cremas comerciales que encontramos en el mercado.
La rosa mosqueta (Rosa rubiginosa) es un arbusto silvestre originario de Europa Central. Este preciado aceite se extrae de las semillas de la planta mediante prensado en frío, conservando así sus propiedades. Su característico color rojizo y olor acre son señales de su pureza.
El aceite de rosa mosqueta contiene un alto porcentaje de ácidos grasos esenciales, como el ácido linoleico y linolénico, que son fundamentales para la salud de la piel. Además, su contenido de ácido transretinoico promueve la regeneración celular, mejora la irrigación sanguínea y acelera la cicatrización de los tejidos.
Gracias a sus propiedades regeneradoras, el aceite de rosa mosqueta es ampliamente utilizado para reducir cicatrices y estrías. Su aplicación frecuente mejora la estructura de la epidermis, lo que lo convierte en una elección popular entre mujeres embarazadas para prevenir la aparición de estrías.
También actúa como un hidratante intensivo, ayudando a retener la humedad en la piel y aportando mayor elasticidad y suavidad. Por su capacidad antioxidante, el aceite de rosa mosqueta es ideal para prevenir el fotoenvejecimiento, protegiendo la piel del daño causado por los rayos UV y otros factores ambientales.
Además, su uso continuado contribuye a reducir arrugas, atenuar manchas y mejorar el tono general de la piel.
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