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Opinión

Proteger y servir: el mayor legado

Columna Invitada

Hay cosas que no se construyen de la noche a la mañana; la seguridad, el orden y la coordinación son algunas de ellas.

La creación de la Fuerza Civil en 2011 respondió a la necesidad de combatir el crimen durante una de las peores crisis de violencia que hemos vivido en Nuevo León y, poco a poco, el primer grupo de 422 policías se consolidó en un modelo ejemplar a nivel nacional.

Pero, mientras la población del estado aumentó y la violencia comenzaba a extenderse en municipios fuera del área metropolitana, los gobiernos dejaron a la Fuerza Civil desprotegida, sin capacidad de cobertura y en condiciones indignas.

Esa fue la institución que recibimos una década después de su fundación, y sobre esa base empezamos a construir. En respuesta al abandono de gobiernos anteriores, así como a las necesidades de los policías, invertimos en equipamiento, fortalecimos la profesionalización de nuestros cuerpos policiales y retomamos la coordinación con las Fuerzas Armadas de México.

Los resultados están ahí. La Nueva Fuerza Civil registra hoy los mejores indicadores de seguridad de los últimos 16 años y se ha consolidado como la policía estatal mejor evaluada del país.

Cerca de 7,000 policías han sido formados en la Universidad de Ciencias de la Seguridad, una institución certificada internacionalmente por la Comisión de Acreditación para Agencias de Cumplimiento de la Ley (CALEA). Hemos fortalecido nuestra capacidad operativa con más de 1,100 patrullas, 100 vehículos blindados Black Mamba y Rhino, 10 helicópteros, dos Black Hawk y siete divisiones especializadas para atender con mayor eficacia los distintos retos de seguridad.

También seguimos ampliando nuestra infraestructura. Hoy contamos con 16 destacamentos estratégicamente ubicados, cuatro campos policiales y un nuevo C5 que fortalece nuestras capacidades de inteligencia, monitoreo y reacción. A ello se suma una nueva Unidad Especializada de Control de Multitudes, diseñada para atender eventos de gran concentración de personas como los que viviremos durante la Copa Mundial.

Y próximamente contaremos con un nuevo Cuartel General que permitirá seguir consolidando las capacidades operativas de Fuerza Civil.

Pero quizá el mayor acierto ha sido entender que la seguridad no admite esfuerzos aislados. La coordinación permanente con el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional ha sido fundamental para proteger a nuestras familias y preparar a Nuevo León para recibir a millones de visitantes.

El Mundial será una oportunidad histórica para mostrarle al mundo quiénes somos. Y cuando el mundo llegue a Nuevo León encontrará infraestructura, una gran afición y un estado preparado, ordenado y seguro. Mientras los grandes eventos duran unas semanas, la seguridad que estamos construyendo será el legado de muchos años por venir.

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