‘Quien no es bueno sirviendo, no será bueno mandando’.
Ciudadanos de distintos municipios de Coahuila siguen esperando soluciones concretas a los problemas que enfrentan a diario en materia de servicios públicos, empleo, educación, entre otros.
Sin embargo, quienes deberían ocuparse de atenderlos parecen más concentrados en dirimir diferencias personales y protagonizar pleitos de todo tipo.
Dos ejemplos bastan.
En Piedras Negras, desde hace semanas se arrastra el conflicto entre el alcalde Jacobo Rodríguez y el gerente del SIMAS, Lorenzo Menera, un pleito que ayer escribió un nuevo capítulo. La tarde del martes, Menera fue notificado de su suspensión por parte del Ayuntamiento, derivada de una investigación por presunto desvío de recursos humanos y materiales. Iracundo, se negó a recibir la notificación y decidió atrincherarse dentro de las oficinas de la paramunicipal, colocando candados: nadie entra, nadie sale. En entrevista con medios de comunicación, aseguró que todo se trata de una fabricación de su archienemigo, el alcalde, quien —dijo— pretende deshacerse de él.
El director del SIMAS también es investigado por el presunto desvío de equipos y materiales, además de la facturación de seis millones de pesos a una pizzería de Acuña. Menera afirmó que permanecerá día y noche resguardando las oficinas, hasta que una autoridad —“por encima del alcalde”, según sus palabras— acuda a solicitarle cuentas.
Por su parte, el propio alcalde volvió a arremeter contra él durante su conferencia matutina, asegurando que existen datos suficientes para acreditar el desvío de recursos públicos y señalando que, de manera inexplicable, Menera posee un rancho valuado en millones de pesos, presuntamente mantenido con recursos del SIMAS. En medio de este choque, la ciudadanía sigue recibiendo agua sucia, chismes y verborrea de sus funcionarios.
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Mientras tanto, en Torreón estalló otro escándalo. Más de mil 200 trabajadores sindicalizados protagonizaron un paro laboral en protesta contra el tesorero Javier Lechuga, hecho que evidencia la crisis interna del Ayuntamiento encabezado por Román Cepeda.
El conflicto se detonó a raíz de unas encuestas que el alcalde habría mandado a realizar sobre el desempeño del personal de confianza. Según versiones, la ciudadanía habría señalado deficiencias y malos tratos en algunas áreas, lo que serviría de justificación para despidos. Sin embargo, los inconformes interpretaron la medida como una represalia, por lo que se organizaron para protestar contra Lechuga y, de paso, asestarle un raspón político al alcalde.
El conflicto no es reciente; se ha venido gestando desde hace meses, tiempo durante el cual los empleados han denunciado hostigamiento laboral desde la oficina del tesorero.
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Y para cerrar, la pregunta del millón: ¿quién manda realmente en el municipio de Sabinas? ¿El “Chano” Díaz o el poder y el dinero de ciertos empresarios, como Régulo Zapata, quien incluso eligió como padrino de su hijo —Regulín— al mismísimo alcalde del Partido Verde?
Lo cierto es que “El Chano” Díaz ha doblado varias veces las manos ante los intereses y el poder del hombre fuerte del municipio: el exgobernador Rogelio Montemayor, uno de los principales impulsores del jugoso negocio del gas shale y quien, además, heredó el negocio del carbón a su sobrino Bogar. Todo queda en familia.
Puro teatro y pantomima de un alcalde que parece una caricatura y que cree que casarse en una boda comunitaria basta para ganarse la simpatía de los sabinenses, quienes mientras tanto viven hundidos en la desesperanza.
“El Chano” gobierna para rendir pleitesía a los intereses de quienes realmente mandan en la Región Carbonífera y ahora utilizará su poder —y el de sus jefes— para impulsar la candidatura de su prima, Claudia Garza Iribarren, quien buscará la curul del Distrito 3, y de paso asegurar sus intereses económicos a través de las concesiones del carbón.
¿Estará enterado de todo esto el cacique del Partido Verde en Coahuila, o más bien su líder moral, José Refugio “el Cuco” Sandoval, quien parece más interesado en el dinero del carbón que en los votos?
Ahí se las dejo para la reflexión.
¡¡Yássas!!
