‘Incluso mientras dormimos, el dolor que no podemos olvidar cae gota a gota sobre el corazón hasta que, en nuestra propia desesperación, contra nuestra voluntad, llega la sabiduría’, decía Esquilo en torno a lo doloroso que puede resultar el duelo.
Mismo que el próximo jueves podrá atestiguar la presidenta Claudia Sheinbaum cuando se apersone en las instalaciones del complejo minero Pasta de Conchos, donde después de 20 años aún permanecen sepultados 42 mineros, esperando a que las brigadas de la CFE logren llegar a sus restos y extraerlos.
Dos años han pasado desde que la presidenta prometió enmendar la propuesta del entonces presidente —su padrino, AMLO— y desde entonces poco se ha conseguido, más que la desesperación de las viudas, algunas de las cuales rechazaron la invitación para formar parte de la conmemoración. “¿Y para qué vamos… qué hacemos ahí?”, le habrían dicho a una de las representantes y a la avanzada presidencial.
La presidenta subirá al templete a recitar más promesas, pero evitará bajar a ver con sus propios ojos que el negocio del carbón en Coahuila sigue cobrando vidas, operando impunemente gracias a la corrupción de todas las esferas, sin control, sin regulación y representando el negocio redondo de muchos.
+++
Dice el viejo adagio que “si no puedes traer el agua a casa, ve tú a la fuente”, así que los trabajadores de Altos Hornos de México, que permanecen en plantón permanente en la CDMX a las afueras de Palacio Nacional, estarán esperando a la entrada de la mina a la presidenta para saber cuánto tiempo más tendrán que esperar a que llegue la solución y el apoyo para las cientos de familias afectadas por la crisis de la acerera, tal como se los prometió hace dos años.
Evidentemente, la logística presidencial y los herméticos cinturones de seguridad se han estado apretando para evitar, a toda costa, cualquier situación que importune a Sheinbaum… pero la desesperación seguro romperá cualquier candado.
+++
El cerrojazo final del carrusel de informes del segundo año legislativo lo dará la diputada Luz Elena Morales este próximo miércoles en la sede de Canacintra, lo cual evidentemente no es casual: en los últimos meses, la presidenta del Congreso se ha estado reuniendo con el sector privado, buscando amarrar diferentes reformas en materia laboral, mismas que han sido bien recibidas, pues se busca un punto medio que genere beneficios tanto para trabajadores como para empleadores.
Con ello, Luz tendría ya amarrado un amplio sector de la IP en su proyecto de regresar al Congreso en 2027, y de ahí empedrar el caminito rumbo a un futuro no muy lejano en lo más alto del pedestal político.
“He dicho… vosotros habéis leído, tenéis los hechos… juzgad”.
¡¡Yássas!!
