Rhodiola rosea
Sección Editorial
- Por: Fina Ferrara
- 17 Septiembre 2026, 06:00
El secreto ruso para resistir el estrés. Esta planta es un aliado natural para combatir la fatiga física y mental.
Hay plantas que parecen haber sido diseñadas para sobrevivir en los lugares más inhóspitos del planeta. La Rhodiola rosea, conocida como raíz de oro o raíz, es una de ellas.
Originaria de las regiones frías de Europa y Asia, esta pequeña planta ha despertado durante décadas el interés de científicos por una característica muy particular: su capacidad para ayudar al organismo a adaptarse a situaciones de estrés.
Fue en la antigua Unión Soviética donde, durante la década de 1950, comenzó a desarrollarse el concepto de adaptógeno. Se trata de sustancias capaces de ayudar al organismo a responder de una manera más equilibrada frente a distintos tipos de exigencia: física, mental, emocional o ambiental.
La Rhodiola rosea se convirtió en una de las plantas más estudiadas dentro de este grupo, considerada a la fecha como el mejor adaptógeno conocido. Sus estudios fueron mantenidos como un secreto militar por los rusos durante la Guerra Fría. Pero, ¿qué hace tan especial a esta plantita?
Uno de los grandes atractivos de la Rhodiola es su capacidad para combatir la fatiga física y mental, mejorando la recuperación después de periodos de actividad intensa. Por eso ha llamado la atención tanto en el ámbito deportivo como entre personas que llevan una vida muy demandante.
En una época en la que el estrés cotidiano parece haberse convertido en un compañero permanente, resulta particularmente interesante y, me atrevería a decir, necesario consumir la Rhodiola.
La raíz de la Rhodiola rosea protege al cuerpo de los estresores, regulando y disminuyendo las cantidades de las hormonas del estrés producidas por las glándulas suprarrenales, como el cortisol, la epinefrina y la norepinefrina.
Una propiedad particularmente importante, tomando en cuenta que el 80% de las enfermedades son causadas, agravadas o desencadenadas por el estrés crónico.
Además, la Rhodiola mejora las funciones de la corteza cerebral, lo cognitivo (pensar, analizar, evaluar, calcular y planear) y las funciones de atención (memoria y aprendizaje); protege al cerebro contra el daño oxidativo derivado de la edad, un excelente recurso para prevenir y tratar problemas de memoria, deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y demencia senil.
Otros de los beneficios de esta maravillosa planta son que reduce la ansiedad y la depresión, mejorando la calidad del sueño, el estado de ánimo e incluso mejorando el desempeño sexual y el balance hormonal.
La Rhodiola es también un potente antioxidante, disminuye el daño celular de los radicales libres y estimula la enzima polimerasa, la cual repara el ADN y reduce el riesgo de mutaciones cancerosas.
En un mundo que constantemente nos pide más energía, más producción y mayor resistencia, la Rhodiola rosea representa una aliada natural que no hay que perder de vista.
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