Romper el silencio, abrir caminos
Sección Editorial
- Por: Nora Lilia Zambrano
- 18 Septiembre 2025, 07:00
El Día Mundial de la Prevención del Suicidio, nos invita a reconocer que cada vida importa.
El pasado 10 de septiembre, recordamos que hablar de suicidio no es un tema lejano ni exclusivo de las estadísticas: Es una realidad que toca familias, amigos y comunidades.
El Día Mundial de la Prevención del Suicidio nos invita a detenernos, mirar a nuestro alrededor y reconocer que cada vida importa. Detrás de cada número, hay alguien que en algún momento sintió que ya no podía más, y por eso es tan necesario hablar de esto sin miedo y sin juicios.
Desde la Terapia Breve de Resolución de Problemas (TBRP), entendemos el suicidio como la peor de las soluciones intentadas. No surge de la nada: Llega después de que la persona buscó aliviar su dolor de muchas formas —aislándose, guardando silencio, exigiéndose demasiado, buscando refugio en sustancias— y nada de eso funcionó.
El suicidio aparece entonces como la salida más lógica dentro de una lógica desesperada.
Por eso, nuestro papel es estar presentes, de cualquier forma que podamos. Como terapeutas, como amigos, como familia, nuestro trabajo no es juzgar ni dar sermones, sino acompañar y escuchar.
Preguntar: ¿Qué has intentado para sentirte mejor? ¿Qué de eso te ha ayudado y qué te ha lastimado aún más? ¿Qué podríamos probar, aunque sea algo muy pequeño, que sea diferente?
La TBRP nos recuerda que incluso un cambio diminuto puede abrir espacio a la esperanza.
A veces es tan sencillo como mandar un mensaje que diga “te pienso”, invitar a tomar un café, acompañar a esa persona en un paseo corto o simplemente quedarnos en silencio a su lado.
La presencia —aunque sea silenciosa— puede marcar la diferencia entre seguir sintiéndose solo o volver a ver posibilidades.
No prometemos que el dolor desaparecerá de inmediato, pero sí mostramos que existen alternativas que quizá no se habían considerado. Cuando rompemos el patrón de intentos fallidos, aunque sea con un gesto pequeño, se abre un respiro para que entre la esperanza.
La relación terapéutica es también un refugio: Un espacio donde cada palabra es validada, cada emoción tiene lugar y cada gesto refuerza que la persona no está sola. A veces, lo más sanador no es lo que decimos, sino el simple hecho de estar ahí.
Hoy es un buen día para recordarlo:
*El suicidio cancela toda posibilidad de alternativas, por eso es la peor de las soluciones intentadas.
*Estar presentes —con un mensaje, una llamada, un abrazo, un café, o solo nuestra compañía— puede devolver a alguien la fuerza que pensaba perdida.
Prevenir el suicidio no es sólo salvar una vida: Es devolverle a alguien la oportunidad de volver a ver caminos que no había visto antes. Hoy puede ser un buen día para estar ahí, para alguien, de la forma en que podamos. Porque a veces, lo más importante es simplemente estar.
Si tú o alguien que conoces está en crisis, en México puedes comunicarte a la línea de la vida 800 911 2000, disponible 24/7. También puedes escribir al chat de apoyo de SAPTEL en www.saptel.org.mx o marcar al 800 472 7835.
Si estás en otro país, visita findahelpline.com para encontrar líneas de ayuda en tu región. Hablar salva vidas. Pedir ayuda es un acto de valentía.
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