Opinión

Salud en Tamaulipas: la rotación que no cura

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 01 Julio 2026, 04:50

En menos de cuatro años, la Secretaría de Salud de Tamaulipas estrena a su tercer titular. 

La salida de Adriana Marcela Hernández Campos, tras tres meses y trece días en el cargo, y la llegada de Ricardo Gerardo Guerrero Morales como encargado de despacho confirman una rotación que, por sí misma, no atiende el problema de fondo. 

El nuevo responsable es médico cirujano egresado de la UNAM, con maestría y doctorado en Administración Pública y cuatro años al frente de la Oficina del Gobernador. Su perfil es, ante todo, de gestión y coordinación institucional.

La pregunta legítima es si esa experiencia administrativa basta para revertir un desabasto que la propia autoridad ha reconocido y que el alcalde de Reynosa, Carlos Peña, atribuye a robos durante la distribución hacia los municipios. 

Relevar al titular cuando la estructura presenta fallas equivale a cambiar al conductor sin reparar el vehículo: el trayecto sigue interrumpido. Y mientras la Fiscalía no acredite resultados frente a esos desvíos, y la receta continúe sin surtirse, cada nombramiento será más un acto administrativo que una solución. 

Tres titulares. Un diagnóstico que sigue pendiente: el del propio sistema.

AMÉRICO Y LA AGENDA 2030

Américo Villarreal es noticia. Tamaulipas presentó por segunda vez su Informe Subnacional Voluntario de la Agenda 2030. Traducido para quien no vive de tecnicismos: el estado se sentó a enseñar su boleta de calificaciones frente a la ONU, la Unión Europea y la CEPAL. Y esta vez, los maestros aplaudieron. 

Los números no son menores. Pobreza multidimensional a la baja en 42%. Muertes maternas que cayeron de 33 a 13 al mes. Escuelas rurales conectadas al cien por ciento. Si esto fuera futbol, y en Tampico saben de eso, Tamaulipas va ganando en el marcador. Pero un buen reportero no se queda con la foto del aplauso. Mira lo que quedó fuera del cuadro. Aquí van los asteriscos.

Que la CEPAL te llame “cepalino” suena elegante en el discurso, pero el ciudadano de Matamoros no come adjetivos: quiere que la tarifa de luz reclasificada llegue a su recibo, no solo a cinco municipios. El informe dice que la electrificación “avanza”. Avanzar no es llegar. Y está el asunto de los 50 vehículos Olinia. Una carta de intención es justo eso: una intención. En política, la distancia entre la firma y la entrega suele medirse en sexenios completos. 

Y queda la tarea más difícil, la que se presume menos porque cuesta más: cerrar la cuenta. Bajar la pobreza 42% es enorme, pero el reto verdadero es el último tramo, la pobreza extrema, que se erradica casa por casa. 

Lo mismo ese 7% de niños que aún no llega a la primaria: en estadística es un número chico; en la vida de cada familia, es un futuro completo. Las metas no han sido tarea fácil y algunas ya se cumplieron. Faltan otras que también duelen. 

La palabra que Villarreal repitió fue “institucionalización”. Tiene razón en presumirla: convertir la 2030 en brújula de gobierno, y no en folleto de campaña, es la verdadera prueba. Porque el examen no se aprueba el día del informe. Se aprueba todos los días, y esto Américo lo sabe y trabaja en ello.

¡¡Yássas!!

Compartir en: