Samuel y Lemus en el Puente Colombia
Sección Editorial
- Por: Eloy Garza
- 29 Octubre 2026, 04:59
“Échame un espaldarazo con los tapatíos, compadre”, le pidió Samuel García a Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, durante el Congreso del COMCE (Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología), y de ese intercambio nació una apuesta concreta: que más mercancías de Jalisco salgan a Texas por el Puente Internacional Colombia.
El anuncio, por supuesto, no es automático ni universal. Las empresas jaliscienses que se registren podrán acceder a descuentos de entre el 50% y el 100% en los derechos de cruce de la aduana, además de otros estímulos: exención de impuesto sobre nómina y predial para nuevas inversiones en el polo industrial, devolución de IVA en 24 horas y deducciones adicionales.
Obviamente, no basta con tener RFC jalisciense; hay que inscribirse y cumplir los requisitos que el gobierno de Nuevo León todavía está afinando.
Nuevo León llega a esta mesa de acuerdos con cartas ganadoras.
Según cifras oficiales del propio gobierno de Samuel García, Colombia pasó de unos 300 cruces diarios en 2021 a alrededor de 7,000 en 2026, y se proyecta duplicar las líneas de carga.
Sé que ya hay empresas estadounidenses, brasileñas y europeas montando operaciones en Anáhuac para ahorrarse hasta dos horas de flete desde la zona metropolitana de Monterrey. Ahí el escritor José Revueltas se inspiró para su novela El luto humano (1943). Sin embargo, desde entonces todo ha avanzado en esa zona para bien.
El norte del estado, que durante décadas fue tierra de paso, se convierte en una zona modelo de comercio al más alto nivel.
La infraestructura se adelanta a la demanda, algo que Nuevo León no siempre logró.
Conviene, sin embargo, ser precisos sobre qué se descuenta. Los derechos aduanales los cobra la ANAM, la Agencia Nacional de Aduanas de México, que es federal.
Lo que Nuevo León controla es la cuota del puente concesionado. Si el subsidio se limita a esa cuota, el ahorro por tráiler es real, pero limitado.
Para que el incentivo compita con el flete desde Guadalajara, hará falta que el gobierno federal sume la suya.
Samuel García señaló estos estímulos en el COMCE. El escenario que se abre es prometedor, aunque no exento de riesgos: las obras de ampliación —dos nuevos puentes y más capacidad— tienen fecha de inicio prevista para mayo de 2027.
Si se construyen a tiempo, hacia 2028-2029 Colombia absorberá gran parte de la carga que hoy se concentra en Nuevo Laredo.
Todo depende de que la capacidad, los horarios y la coordinación binacional acompañen este crecimiento.
La renegociación del T-MEC apretará, a no dudarlo, las reglas de origen, y cada regla más estricta premiará a quien produce cerca de la frontera.
Y nada está más cerca que Anáhuac, Nuevo León. Del lado estadounidense, CBP ya ha ampliado operaciones en algunos puntos de Laredo, pero falta que los horarios y los procedimientos de Colombia queden formalizados por escrito y de forma permanente.
Colombia puede ser de lo mejor que esta generación le deje a Nuevo León.
Un gran legado, si los descuentos se traducen en reglas claras, las obras lleguen a tiempo y la apuesta avance en el momento justo.
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