Hemos mencionado en esta columna que los eventos masivos de entretenimiento mundial están cargados de mensajes subliminales, repletos de diseño, así como de ideas vanguardistas que serán tendencia en todos los escenarios del arte y diseño.
Esto lo ponemos en la mesa porque, por si no fuera suficiente lo que tuvimos el mes pasado con el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl y por la clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina, llegó hace unos días la gala de los Óscares.
Esta ceremonia es un 360 en el mundo del entretenimiento, ya que siempre está cargada de humor, arte, protestas, consignas y, por supuesto, diseño. En esta edición se pudo contemplar un escenario fuera de lo normal.
Las encargadas de haber realizado el diseño fueron Misty Buckley y Alana Billingsley, quienes transformaron el espacio con árboles, estructuras metálicas tipo celosía y un sistema de iluminación envolvente que evocaba la luz filtrándose entre hojas; específicamente, se enfocaron en la luz del atardecer, la cual es llamada “the golden hour”.
El resultado fue un ambiente que combinaba naturaleza, arquitectura y tecnología escenográfica. Solo se presentaron dos grandes números musicales: I Lied to You de la película Sinners, y Golden, de la película KPop Demon Hunters.
Esto lo menciono porque esas actuaciones se convierten en homenajes cinematográficos que celebran la relación entre la música, la narrativa y el diseño, y que en tan solo tres minutos explican el por qué estas películas conectaron con el público de todo el mundo.
La atmósfera tanto de la película como del número musical de Sinners nos llevó al sur de EUA, bajo las leyes segregacionistas en el Mississippi de los años 1930, mezclándose con el blues que juega un papel fundamental, reflejando la cultura y el dolor de la época.
Por el otro lado, una colorida película de animé presentó un musical energético que incluyó fusión de personajes instrumentistas y danzantes tradicionales coreanos que brillaron junto con las famosas lamparitas que se usan en los conciertos de K-pop.
No puedo irme sin comentar que los premios de mejor maquillaje, vestuario y escenografía se los llevó la película: Frankenstein de Guillermo del Toro. Se reconoció la transformación del personaje al que dio vida Jacob Elordi, quien tenía que estar por lo menos seis horas diarias en el departamento de caracterización.
El vestuario fue realizado por la diseñadora Kate Hawley, quien realizó trabajos de vestuario de las películas: Pacific Rim, Crimson Peak, Suicide Squad.
La escenografía recibió elogios por todo el mundo, porque Del Toro recreó sets góticos artesanales, construidos a mano y de escala monumental inspirados en la Crossness Pumping Station de Londres, con hierro victoriano y torres antiguas.
La famosa casa de joyas Tiffany colaboró en la película, prestando algunos collares y dijes, y se sabe que se diseñaron collares de cornalina con cruces, para resaltar el vestuario de las mujeres. Así es que la próxima vez que veas algún evento internacional relevante, sabrás que todo está bajo la lupa del diseño, arquitectura e interiorismo.
