Opinión

Servicio universal de salud: Una oportunidad de transformación para Nuevo León

Sección Editorial

  • Por: Clara Luz Flores Carrales
  • 14 Abril 2026, 00:00

Nuevo León tiene una oportunidad enorme de transformar su demandante sistema de salud con el anuncio del Servicio Universal de Salud, hecho por la presidenta Claudia Sheinbaum. 

Actualmente, dependiendo de la institución a la que se pertenezca, las oportunidades de atención cambian. Esta fragmentación ha generado desigualdades que afectan a quienes más necesitan del sistema público. 

Frente a ello, el nuevo modelo propone que cualquier persona pueda atenderse en cualquier institución de salud, sin importar su afiliación.

Para estados como Nuevo León, este planteamiento es decisivo. Aquí, donde el dinamismo económico convive con profundas desigualdades en el acceso a servicios básicos, un sistema de salud más flexible y coordinado puede marcar la diferencia entre atenderse a tiempo o no hacerlo.

La Presidenta trata de construir un sistema que priorice a las personas, que elimine barreras y que garantice el derecho a la salud de manera efectiva. Es una visión que continúa el camino trazado por los gobiernos humanistas de la Cuarta Transformación, donde el bienestar no es un privilegio, sino un derecho.

Sin embargo, también es importante decir que, para que este modelo funcione plenamente, se requiere la suma de todos y todas. 

Nuevo León no se ha incorporado al modelo de IMSS-Bienestar, lo que limita el alcance de una política que busca, precisamente, integrar, coordinar y ampliar los servicios de salud.

Más allá de posturas políticas, lo que está en juego es la posibilidad de que la población tenga acceso a una atención médica más amplia, más cercana y más oportuna. Sumarse es una decisión que impacta directamente en la calidad de vida de miles de familias.

El Servicio Universal de Salud también plantea una forma más eficiente de utilizar los recursos públicos. Compartir infraestructura, equipos y personal entre instituciones no solo evita duplicidades, sino que también permite atender a más personas con lo que ya se tiene. Es una lógica de colaboración que fortalece al sistema en su conjunto.

Además, este modelo incorpora herramientas tecnológicas que modernizan la atención. Contar con expedientes médicos digitales, accesibles y compartidos —con autorización de cada persona— permitirá diagnósticos más precisos, tratamientos más oportunos y una mejor coordinación entre médicos e instituciones.

En Nuevo León, donde la exigencia ciudadana es alta y la demanda de servicios crece constantemente, no podemos desaprovechar esta oportunidad. La salud no debe verse con intereses partidistas ni personales. 

Se debe reconocer que la salud no puede esperar y que cada esfuerzo suma cuando se trata de garantizar derechos. 

México avanza hacia un sistema más justo y más humano, y Nuevo León tiene la oportunidad de ser parte de ese proceso.

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