carlos_pena_10a94d754c
Opinión

Petróleo como arma: Trump, Venezuela y la advertencia a México

Columna Invitada

La afirmación de Donald Trump de que Venezuela entregaría hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos debe leerse más como una estrategia geopolítica y energética que como una simple transacción comercial. 

Ese volumen equivale aproximadamente a US$2,000–3,000 millones, dependiendo del precio del crudo, y representa cerca de 40–45 días de producción venezolana, considerando que el país produce entre 1.0 y 1.2 millones de barriles diarios, aún muy por debajo de los 3.2 millones que producía antes de 2013.

Pro y contras para Venezuela

Pros:

  • Liquidez inmediata para un Estado con reservas internacionales limitadas y una deuda externa impaga desde 2017.
  • Alivio parcial de sanciones, permitiendo mayor operación de empresas occidentales y flujo tecnológico.
  • Reapertura diplomática con EE.UU., rompiendo el aislamiento financiero.

Contras:

  • Pérdida de soberanía energética, si EE.UU. controla la venta o destino de los ingresos.
  • Riesgo político interno, al percibirse como cesión estratégica de activos nacionales.
  • Limitado impacto estructural, ya que la industria petrolera venezolana requiere decenas de miles de millones de dólares y años para recuperarse plenamente.

Objetivo estratégico de Trump

El objetivo central de Trump no es Venezuela, sino Estados Unidos:

• Asegurar crudo pesado para refinerías del Golfo de México.
• Reducir presiones inflacionarias en combustibles en un contexto electoral.
• Desplazar influencia de China, Rusia e Irán en América Latina.
• Financiar una “transición política” venezolana sin costo fiscal directo para EE.UU.

Impacto para México

Para México, el efecto es indirecto pero relevante:

  • Mayor oferta global de crudo presiona precios a la baja, afectando ingresos petroleros mexicanos y la recaudación ligada a PEMEX.
  • Competencia directa para el crudo pesado mexicano en refinerías estadounidenses.
  • Ventaja macroeconómica: precios moderados del petróleo ayudan a contener inflación y apoyan la política monetaria.
  • Señal geopolítica: EE.UU. muestra que puede redefinir relaciones energéticas rápidamente; México debe leer esto como un aviso para blindar su relación estratégica y energética con Washington.

Conclusión, el acuerdo además del rescate a Venezuela, es una jugada de poder energético y diplomático. Para México, el mensaje es claro: en la nueva geopolítica del petróleo, quien no negocia estratégicamente, queda expuesto. La energía vuelve a ser un instrumento de control político, económico y regional.

más del autor

Consecuencias económicas de detener a Maduro ¿qué variables económicas afecta al detener a Nicolas maduro?

La pregunta sobre las consecuencias económicas de un hipotético...

'Las 12 uvas no cambian tu vida: las decisiones sí'

Iniciamos el año con el mismo ritual de siempre: las doce campanadas, las...

Metales 2025: el 'refugio' ya no solo brilla, también conduce la economía

2025 fue el año en que los metales dejaron de ser un capítulo...

Inflación: el dato baja, pero la batalla real está en los servicios

El Inegi reportó que, en la primera quincena de diciembre de 2025, el INPC...

últimas opiniones

Extorsión Vial en Nuevo León: El Enemigo en Casa

En México, la extorsión es el combustible de la delincuencia organizada....

El nuevo orden americano y el riesgo de que México no lo entienda

El mundo acaba de cruzar un punto de quiebre histórico y buena parte de...

Ética

Según la red, la palabra ética proviene del griego ethikos...

Petróleo como arma: Trump, Venezuela y la advertencia a México

La afirmación de Donald Trump de que Venezuela entregaría hasta 50 millones...

×