Opinión

Ta pelón

Sección Editorial

  • Por: Luis Sampayo
  • 17 Julio 2023, 00:27

La riqueza cultural mexicana que siembra sus raíces en nuestro folclórico vocabulario nos ofrece muchas acepciones; es decir, diferentes significados a una misma palabra, y tras los acontecimientos políticos de la semana pasada que se mostró sumamente activa, al observar precisamente el panorama preelectoral surgido en esos últimos siete días y luego de un cesudo análisis podemos resumirla coloquialmente con el término “ta pelón”.

Y con esta frase no me refiero a los “tres pelones” de la frente amplia, “valga la rebusnancia”, que son el cerebro del frente amplio opositor que, sin duda, ha sorprendido a más de uno, entre ellos al mismísimo residente de Palacio Nacional, por el fenómeno del despunte de una de las suspirantes a la candidatura que, casi casi emulando a la india María, llegó a registrar sus presidenciables intenciones a bordo de una bicicleta balona.

La maquiavélica, precisa y teatral estrategia política cuatroteísta mostrada desde las mañaneras de algunos ayeres y donde ha quedado en evidente manifiesto la preferencia femenina para vestir la morena candidatura, se vio trastocada por una de las más interesantes aspirantes, la del famoso frente amplio de los de la “frente amplia”; es decir, de los “tres pelones” que mangonean el tri, el panquecito y “el pedorré”.

Y quizás se habrá de preguntar, estimado lector, por qué me refiero a los dirigentes partidistas del frente opositor como los “tres pelones”, si “Alito” todavía tiene pelito, a diferencia de Markito y de Chuchito que lo tienen muy escasito, pero aquí es donde no hay que olvidar que “Ron Dubén”, el coahuilense triunfador, que completa la tercia, cuenta no sólo por su prominente calva, sino con una vasta experiencia como “cerebro” político y operador, quedando así este trío como quedaron los tres mosqueteros, que en realidad eran cuatro.

Y aunque en apariencia, el tablero de este ajedrez político-electoral estaba milimétricamente controlado  por “ya sabes quien”, la irrupción sorpresiva y ascendente de la presuspirante de la coalición opositora, que por la horrible incompatibilidad ideológica, derivaría en “coagulación” partidista, ha desplazando de manera arrolladora a todos los inscritos y a todos los que previamente se bajaron de la misma, ha dejado por un lado muy evidente una gran preocupación al inquilino de palacio del Rey número non, debido a que su pupila no cuenta con esa fresca popularidad y empatía natural de la nueva “adversaria”, y por otro, este surgimiento representa una franca esperanza en todos aquellos que veían perdida la posibilidad de desbancar la continuidad transformadora que representan las tres de las seis “fichitas” morenas, por no faltarles al respeto de decirles “corcholatas”, de la futura contienda presidencial.

Lo cierto es que este juego electoral, a raíz de la mencionada irrupción auspiciada con el patrocinio del la crítica de su más fuerte promotor, el panorama se está poniendo mucho más complejo e interesante pues con el constante y voraz ataque mañanero (remember: “no me digan que la ley es la ley”), que en lugar de demeritar la imagen pública de la entusiasta y respondona suspirante, la ha elevado a grado tal que la estrategia electoral “oficial” planeada desde hace mucho está a punto de irse mucho… al rancho presidencial.

Muy seguramente a partir de ya los movimientos, enroques, negociaciones, chantajes, piquetes de ojos, mordidas de orejas y patadas en los hue… sos, se darán en lo que se vaticina como una verdadera batalla campal en búsqueda por el poder y en donde hasta ahorita y nadando de “muertito” está otro experimentado pelón, que no es el tapatío que se acaba de bajar de la contienda, sino el propietario de “movimiento sin ciudadano”, que aún no ha definido si se va a ir por la libre o de qué lado se cantará el canto de las sirenas.

Así pues, estimado lector, con el tiempo avanzando a una gran celeridad por el impacto emocional que puede provocar en el potencial elector algún acierto o movimiento erróneo en el juego político de cualquiera de los participantes y dirigentes, esto se pronostica se va a poner cada vez más interesante y para “rematar” esta columna, como decían los antiguos promotores de lucha libre, “espere programas” porque lo que sigue por ver “ta pelón”.

P.D.: Recuerde, estimado lector, que cualquier similitud en el contenido de este artículo con los actores políticos de la vida real es mera,  absoluta y total coincidencia.

Por hoy es todo, medite lo que le platico, estimado lector, esperando que el de hoy sea un reflexivo inicio de semana, por favor cuídese y ame a los suyos; me despido honrando la memoria de mi querido hermano Joel Sampayo Climaco con sus palabras: “Tengan la bondad de ser felices”. Nos leemos, Dios mediante, aquí el próximo lunes.

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