Opinión

Tamaulipas: la coartada del 'préstamo' se le revierte a Morena

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Tamaulipeco
  • 06 Mayo 2026, 04:50

Por momentos, la política mexicana se convierte en un teatro donde los actores olvidan que el público también lee el programa de mano.

Lo ocurrido entre el diputado federal Mario López Hernández, “la Borrega”, y el PVEM Tamaulipas es uno de esos episodios donde la maquinaria electoral queda expuesta sin maquillaje.

López Hernández lo dijo sin titubeos a Expreso-La Razón: milita en Morena, fue “prestado” al Verde como parte de una estrategia bien diseñada para 2021 y 2024, y al llegar a San Lázaro regresó, junto con otros 76 legisladores, a su bancada original.

La confesión, lejos de ser un desliz, confirma lo que tantos votantes intuían frente a la boleta: las siglas son envoltorio, no convicción. 

El problema es que esta vez el “préstamo” salió caro. Cuando el legislador vinculó a funcionarios y políticos tamaulipecos con el huachicol fiscal, el PVEM estatal, en voz de Manuel Muñoz Cano, soltó la mano y aclaró que López no es de los suyos y que, si tiene pruebas, las lleve ante las autoridades.

Conviene recordar que en política no hay casualidades: la oportuna aparición pública de la Borrega bien podría estar empujada por opositores de Morena, y no hace falta mucha imaginación para apuntar de qué lado soplan los vientos. Pero esa es la parte secundaria de la historia. 

Lo que pesa es lo dicho. La Borrega tendrá que sostener sus señalamientos o enfrentarlos, sin importar si los formuló hoy o si arrastra esa información desde hace años.

La denuncia sobre huachicol fiscal merece seguimiento periodístico y judicial, no quedar sepultada bajo el pleito de filiaciones partidistas. Lo rescatable es que el episodio reabre la conversación sobre una reforma electoral pendiente y sobre la responsabilidad de quien acusa. 

TAMAULIPAS: EL ESTADO QUE PODRÍA GANAR EN MEDIO DE LA TORMENTA

Mientras el país discute si entramos o no a una recesión técnica, hay un rincón del mapa con cartas distintas sobre la mesa. 

La administración de Américo Villarreal Anaya juega con un mazo geográfico privilegiado: la franja fronteriza más larga con Estados Unidos y un litoral de más de 400 kilómetros sobre el Golfo. 

En tiempos de nearshoring y reacomodo de cadenas de suministro, eso es prácticamente una mina por explotar. 

La secretaria de Economía estatal, Ninfa Cantú Deándar, sostiene que Tamaulipas concentra el 43.7 por ciento del flujo comercial carretero del país y casi la mitad del ferroviario, con aduanas como Nuevo Laredo y Reynosa marcando el paso. Solo en esta nueva ola llegaron diez proyectos por $221 millones de dólares, con Amazon en Altamira y Jaguar Industries en el Matamoros que gobierna Alberto Granados Fávila. 

El reto, dicho con franqueza, no es geográfico, sino de percepción y seguridad. La ventaja existe; convertirla en prosperidad exige certeza para quien invierte y para quien madruga a trabajar. Si Tamaulipas blinda lo suyo y lo vende bien, podría salir de esta tormenta no solo a flote, sino más fuerte.

¡¡Yássas!!

Compartir en: