Tania Contreras y la justicia que escucha
Sección Editorial
- Por: Protágoras Tamaulipeco
- 17 Abril 2026, 04:50
Hay funcionarios que llegan al cargo y se quedan detrás del escritorio. Otros entienden que gobernar un poder, sobre todo el Judicial, exige salir, explicar, traducir el lenguaje del derecho al idioma de la gente.
Tania Contreras López, magistrada presidenta del Poder Judicial de Tamaulipas, parece inclinarse por lo segundo, y eso, en un estado donde la desconfianza hacia las instituciones ha sido moneda corriente, no es un detalle menor.
Su reciente reflexión sobre la materia familiar lo deja ver. No habló de estadísticas ni se escudó en tecnicismos. Habló de divorcios, de pensiones alimenticias, de custodias, de la convivencia que se negocia entre lágrimas cuando una pareja se rompe. Temas que en los expedientes son artículos y fracciones, pero en la vida real son noches sin dormir.
Lo interesante es el enfoque. Poner en el centro a las niñas, niños y adolescentes no es discurso vacío cuando se entiende que detrás de cada resolución hay infancias.
Quedan pendientes, claro. Falta hablar más fuerte de la perspectiva de género en pensiones impagadas, de la mediación familiar como alternativa real, de la digitalización que agilice procesos históricamente eternos. Pero reconozcamos algo: que la titular del Poder Judicial tamaulipeco hable con esta cercanía del derecho familiar abre una conversación necesaria. Y las conversaciones, en política, son el primer paso de los cambios.as que se marcan para siempre. Ahí la justicia deja de ser trámite y se vuelve cuidado.
TAMAULIPAS LE PLANTA CARA AL DELITO QUE ENTRA POR LA PANTALLA
Hay un dato que debería incomodarnos a todos: más de cuatro mil tamaulipecos levantaron la mano el año pasado para decir “me quisieron estafar, me acosaron, me extorsionaron… y todo pasó desde un teléfono”. Cuatro mil reportes atendidos por la Guardia Estatal Cibernética, adscrita a la Secretaría de Seguridad Pública que encabeza Carlos Arturo Pancardo Escudero.
No es poca cosa. Es la radiografía de un estado que está entendiendo, por fin, que la delincuencia ya no siempre trae pasamontañas: a veces llega con una app de préstamos express y una amenaza por WhatsApp. Y aquí viene lo que me parece rescatable, porque en política también hay que reconocer cuando se hacen bien las cosas.
La estrategia no se quedó en el escritorio. Se llevó a los salones de clase, a las ferias, a las brigadas del DIF, a la Academia Social de Valores. Más de 18,000 personas recibieron orientación preventiva. Eso es civismo digital hecho trabajo de calle, de cancha, de barrio. Ahora, seamos francos: las cifras también retratan a los villanos de esta historia. Mil 86 denuncias por esas aplicaciones depredadoras que prestan tres mil pesos y terminan cobrando con fotografías alteradas y amenazas al círculo familiar. 798 fraudes, 745 casos de acoso digital, 473 extorsiones cibernéticas. Detrás de cada número hay una persona que durmió mal, una familia sacudida, un patrimonio en riesgo.
A esos criminales que operan desde el anonimato de una pantalla hay que perseguirlos sin pausa, sin concesiones y con toda la fuerza del Estado. Falta camino, sí. Faltan sanciones más duras, coordinación con plataformas digitales y una cultura ciudadana que entienda que compartir datos personales es abrir la puerta de casa. Pero que Tamaulipas esté hoy atendiendo, educando y denunciando, marca una diferencia que vale la pena decir en voz alta.
¡Yássas!
Compartir en: