Opinión

¿Título universitario o habilidades cognitivas?

Sección Editorial

  • Por: Francisco Gómez
  • 13 Agosto 2026, 02:02

1. Lo sucedido en la UNAM, las irregularidades estadísticas de su primer examen de admisión en línea, aplicado entre mayo y junio de 2026, y que la obligó a reprogramar la prueba, ahora presencial, para 58,000 aspirantes, entre el 12 y 19 de agosto, ha planteado la viabilidad de esas herramientas. Se ha insistido en la deshonestidad de algunos candidatos, el que paguen justos —los que no hicieron trampa y, habiendo pasado, tendrán que repetir el instrumento— por pecadores, y el que la máxima casa de estudios tuvo que reconocer su error, lo cual es positivo.

2. Pero hay un tema que me llama la atención, y no veo que se haya abordado en los diferentes acercamientos al evento: ¿por qué la chaviza está tan deseosa de entrar a la universidad? Para muchos de ellos, y sobre todo por influencia familiar, el acceso a estudios superiores supone —¿suponía?— mayores posibilidades de acceder al mercado laboral. Sin embargo, y de acuerdo con el informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes), de 100 chavos y chavas que ingresan a una universidad —muchas de ellas “patito”—, solo 27 lograrán graduarse.

3. ¿Las razones? A muchos no les alcanzó para costear sus estudios, cada vez más onerosos; otros no tuvieron los conocimientos para ir pasando los exámenes y acceder a otro semestre; los más se vieron urgidos de trabajar para ayudar a su familia o mantener la propia. ¿Estamos, entonces, ante una tragedia educativa? Sí, en un sentido, pues no contar con una licenciatura o una ingeniería sigue dificultando el conseguir empleo. Además, los sueldos cada vez se basan menos en los estudios realizados o títulos obtenidos y más en las responsabilidades asumidas.

4. Pero este escenario laboral va cambiando, y cada vez más se está valorando la habilidad cognitiva sobre el simple diploma universitario, un papel que acredita estudios, pero no una formación para adaptarse, por ejemplo, al cada vez más necesario uso de la inteligencia artificial (IA). Un egresado de la universidad recibe un boleto que ya no le garantiza emprender el viaje. Y es que, siempre de acuerdo con PISA, de los 1,335 programas de educación superior en tecnologías de información, siete de cada diez se diseñaron hace más de 15 años y nunca se actualizaron. 

5. Gran parte del problema está en el manejo de la IA, pues mientras para algunos sigue presentándose como un peligro —ya ni siquiera la Iglesia Católica, experta en señalar amenazas, la considera así: baste leer la Magnifica Humanitas del Papa León XIV—, para otros muchos representa una oportunidad que debe ser aprovechada. En la educación primaria y secundaria, por ejemplo, cada vez más se tiene clara una tesis: cuando la IA sustituye el esfuerzo, empobrece el aprendizaje; cuando acompaña y estimula el razonamiento, ayuda a explotar las propias capacidades.

6. Pero supe de cierto empresario que acaba de contratar a un estudiante expulsado de la universidad por copiar tareas, reportes y ensayos de la IA. “Lo contrato no por honesto —me comentó—, sino por hábil”. En el pasado, el mejor regalo que unos padres de familia podían otorgar a sus hijos era facilitarles el ingreso a una carrera universitaria, acompañarlos hasta su titulación y colocar el cuadro con el respectivo título en la pared de la sala, y más aún si era de una prestigiosa universidad privada. Yo no sé si ese gesto continuará en el futuro. 

7. Cierre icónico. Ya pasadas las fiestas del Mundial, la realidad, terca, vuelve a aparecer. Durante la justa futbolera, lo recordamos, se levantaron bardas, mallas y lonas publicitarias para ocultar tejabanes y humildes viviendas en avenidas muy transitadas de Monterrey y Guadalupe, que “ensuciaban” la escenografía. El muro de la vergüenza fue bautizado. Se prefirió simular y esconder la pobreza para que los millones de turistas —a la hora de la verdad no fueron tantos— no la vieran. Ahí siguen las precarias casitas, ya sin obstáculos para ser apreciadas.

José Francisco Gómez Hinojosa
Exvicario general de la Arquidiócesis de Monterrey

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