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Opinión

Tamaulipas vuelve al mapa

Protágoras

Hay cifras que simplemente no mienten, y las de esta Semana Santa en Tamaulipas merecen leerse con calma, sin el ruido del boletín oficial. 

Más de dos millones de visitantes, una derrama que supera los $2,150 millones de pesos y hoteles a tope en Ciudad Madero, La Pesca, Tula y Gómez Farías, eso no se fabrica con un comunicado de prensa. 

Lo que está pasando en Tamaulipas tiene nombre y tiene historia. Durante años, este estado cargó con una reputación que lo borraba del radar turístico nacional casi por completo, y quienes vivimos o cubrimos la región sabemos perfectamente de qué estamos hablando. Por eso el dato de playa Bagdad, en Matamoros, resulta tan elocuente: un incremento del 476% respecto al año anterior no es estadística, es termómetro.

La gente está regresando porque algo cambió en la percepción de seguridad, y eso, en una entidad fronteriza, vale muchísimo más que cualquier campaña publicitaria. El verdadero valor periodístico de este balance no está en los millones ni en los porcentajes, sino en lo que revelan sobre un proceso de recuperación que todavía está a la mitad del camino. 

Que los Ángeles Verdes hayan atendido más de mil turistas y que el 911 haya gestionado ocho mil 600 llamadas habla de una operación coordinada que hace apenas unos años era impensable en ciertos corredores de la entidad. 

Tamaulipas no ha llegado, pero claramente ya salió. Y documentar ese trayecto con honestidad, sin inflar ni minimizar, es exactamente el trabajo que este estado le exige hoy a su prensa.

BETO GRANADOS LO DIJO Y LO HIZO

Cuando un alcalde cierra una jornada de este tipo con casi 300 trámites resueltos y más de cien empresarios atendidos en un solo día, algo está funcionando. Y vale la pena decirlo sin rodeos, porque en la política municipal mexicana los logros concretos en favor del ciudadano común siguen siendo la excepción, no la regla. Beto Granados encabezó el cierre de la jornada “Certeza para tu Negocio”, un ejercicio de gobierno que reunió en un mismo espacio a todas las dependencias involucradas en la regulación del comercio: desde licencias de uso de suelo y funcionamiento hasta dictámenes de Protección Civil y permisos como generador de residuos sólidos, sin olvidar la presencia de la Tesorería Municipal y la Junta de Aguas y Drenaje. Para cualquier dueño de un negocio que haya pasado por el laberinto burocrático que representa gestionar cada uno de estos trámites por separado, entenderá el alivio que significa resolverlos todos en un mismo lugar, en un mismo día.

Lo que no es menor, y merece destacarse, es la decisión del alcalde de autorizar descuentos especiales para apoyar al comercio. Eso se llama cumplir la palabra. No es retórica de campaña ni promesa de micrófono: es un acto de gobierno medible, verificable. Y en un entorno donde los pequeños y medianos empresarios cargan con una presión fiscal y operativa que muchas veces los orilla a la informalidad, este tipo de gestos institucionales tienen un peso real en la economía familiar de Matamoros. 

Hay otro elemento que no debe perderse de vista: la jornada deja claro ante qué dependencias deben acudir los comerciantes y cuál es el proceso correcto a seguir. Esto no es un detalle administrativo, es una herramienta de protección ciudadana. Los llamados “gestores” que cobran por tramitar lo que cualquier empresario puede resolver directamente prosperan, precisamente, en la oscuridad y la confusión. 

Que el municipio haya optado por poner esa información sobre la mesa, de frente y con todas las dependencias presentes, es una apuesta por la transparencia que vale reconocer. Ahora bien, y aquí viene la pregunta que no se puede evitar ¿cuántos negocios en Matamoros siguen sin regularizarse? ¿Qué porcentaje del comercio local logró ser alcanzado por estas jornadas y cuántos quedaron fuera, ya sea por desconocimiento, por horarios incompatibles o por la simple desconfianza que históricamente ha existido entre el ciudadano y el aparato gubernamental? 

Los números de asistencia son positivos, pero sin un parámetro de comparación es difícil saber si estamos ante un resultado extraordinario o ante una primera base sobre la cual hay mucho más por construir. 

Sería valioso que la administración comparta esos datos en las próximas semanas. También queda la pregunta sobre el seguimiento: los trámites pueden continuarse directamente en cada dependencia, sí, pero ¿con la misma agilidad y los mismos descuentos que se ofrecieron durante la jornada?

Dicho todo esto, “Certeza para tu Negocio” es un ejemplo de lo que el gobierno municipal puede hacer cuando decide ponerse al servicio de quien genera empleo, paga impuestos y sostiene la economía local desde la banqueta. Beto Granados lo dijo y lo hizo. Ahora el compromiso es que esto no sea un evento aislado, sino el comienzo de una relación más honesta y más funcional entre el Ayuntamiento y el comercio matamorense.

¡¡Yássas!!

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