El día que participé en la glosa del Cuarto Informe de Gobierno en el Congreso dije algo que sostengo con total convicción: ese informe venía lleno de puras buenas noticias para Nuevo León. Más allá de las percepciones o los discursos políticos, lo que se presentó fueron datos y resultados que confirman el gran trabajo que está haciendo el gobierno de Samuel García.
Y eso no lo digo yo; lo dicen las y los ciudadanos que lo viven todos los días, en su trabajo, en su calle, en su ciudad. Así lo reflejan las encuestas públicas más recientes: el gobernador supera el 80 % de aprobación. Esa cifra, en el cuarto año de gobierno de un mandatario estatal, es histórica.
Los datos respaldan lo que se ve en la calle: Nuevo León es hoy líder nacional en atracción de inversión extranjera, generación de empleo, construcción de carreteras, manejo del agua, educación, seguridad, reducción de la pobreza y construcción de líneas del Metro.
Por supuesto, también hay áreas en las que debemos acelerar resultados. Las mismas encuestas lo señalan. Los camiones, por ejemplo: a fin de año tendremos 4,000 unidades circulando, y eso transformará por completo la movilidad del área metropolitana. En materia de medio ambiente, con la creación de la División Ambiental, estamos dando pasos firmes para mejorar la calidad del aire y proteger nuestras montañas.
Otro dato alentador es la aprobación de Movimiento Ciudadano: es el partido con más respaldo y menos negativos en el estado. Eso habla del buen trabajo que se está haciendo en todos los espacios: el gobernador, los alcaldes, los diputados, los regidores y todos los que forman parte del movimiento.
Todo esto son buenas noticias, pero no significa que esté todo hecho. Al contrario, es una motivación para seguir trabajando con más energía, más orden y más resultados. Porque en el servicio público, la confianza se gana con hechos, todos los días.
Es muy satisfactorio ver que la gente reconoce el esfuerzo y evalúa bien el trabajo, pero lo verdaderamente importante es saber que ese trabajo mejora la vida de las familias neolonesas, que hace de este un mejor lugar para nacer, para crecer y para vivir.
Vamos por ese 90%. Vamos por la excelencia. Porque en Nuevo León no nos conformamos y estamos siempre ascendiendo.
