Cierto estrato de Nuevo León y un segmento de la opinión pública experimentan, con la gestión de Samuel García, lo que se conoce como la paradoja de Tocqueville.
¿De qué trata esta paradoja? La explica el célebre pensador francés Alexis de Tocqueville en su legendario libro La democracia en América (1835).
Resulta que una parte de la opinión pública se indigna cuando un gobierno comienza a hacer obras que nunca antes se habían realizado y deriva sus quejas en que un puente tarda en terminarse, a pesar de que ningún gobierno anterior lo había iniciado, y menos siquiera pensado.
¿Ejemplo? Durante 15 años nadie construyó un centímetro más de Metro. Simplemente no se le metió mano a esa obra de movilidad y todos estuvieron 15 años mudos. Ahora que ya van muy avanzadas las Líneas 4 y 6 del Metro, con el actual gobierno estatal, algunos están muy enojados porque las obras llevan un retraso de cuatro meses. Esa es la paradoja de Tocqueville.
¿Otro ejemplo? Muchas zonas de Nuevo León vivían indignamente en pobreza extrema. El nuevoleonés asumía esa condición con el estoicismo de la gente resignada. Ahora que este gobierno estatal acabó con la pobreza extrema y, a diferencia de otros estados, en Nuevo León se eliminó prácticamente la desigualdad social, muchos están indignados porque todavía hay cierto porcentaje de pobreza moderada. Esa es la paradoja de Tocqueville.
¿Otro ejemplo? En Nuevo León no se podía salir de noche durante muchos años, por el riesgo de ser secuestrado o muerto por una bala perdida. Ahora, este gobierno estatal mejoró 80% la seguridad pública —según cifras del gobierno federal—, pero hay opinadores en ciertos medios que todavía gritan que Nuevo León es uno de los estados más inseguros del país. Esa es la paradoja de Tocqueville.
¿Otro ejemplo? Nuevo León vivió por años una crisis de atención de salud, sobre todo en los sectores más marginados. Ahora que este gobierno ya consiguió cobertura universal de salud y la atención gratuita de cáncer a menores de edad, algunos malhumorados reclaman que en Nuevo León no hay buena atención a los enfermos. Esa es la paradoja de Tocqueville.
Dice el pensador francés en La democracia en América: “cuando las condiciones sociales y económicas están mejorando y se implementan reformas, estas generan expectativas crecientes y ahora los inconvenientes parecen más inaceptables, a pesar de que las anomalías se han corregido
¿Cómo remediar la paradoja de Tocqueville? Manteniendo el pulso y abriéndose al diálogo público para convencer a los escépticos. Y callándoles la boca con argumentos a los maliciosos y negacionistas. No hay de otra.
