Opinión

Violencia vicaria: marcha atrás en Coahuila

Sección Editorial

  • Por: Protágoras Coahuilense
  • 09 Marzo 2026, 02:30

La justicia en Coahuila acaparó reflectores tras darse a conocer una resolución histórica de violencia vicaria, pero esta vez en favor de un varón. La situación desató críticas, señalamientos y un intenso debate, al grado de que el gobierno federal hizo un llamado a corregir el criterio. Hoy, el

Poder Judicial del estado reconoció que algo no estaba bien. El magistrado Miguel Felipe Mery Ayup estableció que el delito de violencia vicaria ya no podrá utilizarse como tipo penal cuando la víctima sea un hombre, y se aplicará exclusivamente a casos de violencia de esta naturaleza contra mujeres.

Los hombres que celebraban la medida reaccionaron con decepción y usaron diversas plataformas para expresar su inconformidad, argumentando que representa un retroceso, pues —afirman— la ley deja fuera la perspectiva de infancia.

Sus voces y argumentos se desvanecieron. El Tribunal determinó solicitar al Congreso modificar el artículo 272, fracción VI, del Código Penal para especificar que esta figura aplica únicamente a mujeres.

*

Diferentes colectivos feministas han dialogado desde hace semanas para sumar esfuerzos en la marcha del próximo domingo con motivo del 8M.

Buscan realizar un solo movimiento —y no dos, como ocurrió en 2025— que visibilice las causas de todas, incluidas las acciones que pudiera tomar el llamado “bloque negro”. Todo avanzaba bien; sin embargo, la exasistente de la Diócesis de Saltillo, Jackeline Campbell, señalada por diversos antecedentes, ha estado empujando para que eso no ocurra. De acuerdo con los colectivos, a ella solo le interesa radicalizar la protesta y no construir propuestas: incendiar el escenario a costa de lo que sea. Lamentablemente, no es la primera vez que intenta generar desestabilización, aunque al final su ruido suele perderse entre la multitud que sí persigue una causa genuina.

*

Desesperado porque nomás no logra consolidar a su partido en Coahuila anda el delegado incómodo del Bienestar, Américo Villarreal. Ni con todas las artimañas que opera ha conseguido elevar la popularidad del partido ni la de su esposa, la senadora Cecilia Guadiana, quien por más que recorre barrios no prende, y por el contrario parece restar más que sumar a los precandidatos. Américo le habría comentado a su jefa, Ariadna Montiel, que urge apoyo nacional con un programa que al menos les permita evitar una derrota escandalosa en junio. Hasta ahora no ha recibido respuesta alguna.

¡¡Yássas!!

Compartir en: