Volverse a enamorar
Sección Editorial
- Por: Marysol Flores
- 04 Febrero 2026, 00:00
¿Cuántas veces has escuchado que una pareja se enamora por segunda vez… de su propia pareja? Suena raro, ¿no?
Comienza el mes de febrero y, por todos lados, empezamos a ver mercadotecnia tratando de vendernos algo con esta idea. Con la excusa de los corazones, del amor, del detallito para la amiga, para el novio, para el esposo. Pero más allá de que sea el mes en el que se festeja el Día de San Valentín, el amor, para que dure, hay que expresarlo y vivirlo a diario.
Te escribo desde la ciudad de Monterrey, Nuevo León, el segundo estado con mayor tasa de divorcios en todo México. Y es que estamos envueltos en una ciudad que corre a prisa, que come rápido, celebra los éxitos y, cuando algo no funciona, lo cambia por algo nuevo. Así, en el tema de la pareja, muchas veces vemos cómo una relación cercana nos anuncia su rompimiento después de años —o incluso meses— de una crisis que no se logró atravesar.
Sé que hay muchos libros, autores y psicólogos que hablan sobre cómo hacer que la pareja funcione. Pero ¿qué pasa cuando la pareja ya está en crisis y no está funcionando? Hoy vengo a hablarte de tres elementos que, si los reflexionamos juntos y decides ponerlos en práctica, quizá puedan ayudar a atravesar una crisis o, si no estás en una, a mejorar y fortalecer tu relación.
No puedo escribir estas líneas sin citar al psicólogo John Gottman, uno de los especialistas en terapia de pareja más reconocidos a nivel mundial. En uno de sus libros, nos dice que los matrimonios de segundas nupcias tienen una tasa de rompimiento del 40 por ciento. ¿De qué nos habla esto? Nos lleva a otro concepto clave de su trabajo: en toda pareja siempre habrá problemas, pero existen dos tipos. Los problemas que se pueden resolver trabajando en ellos y los problemas perpetuos.
Los problemas perpetuos se refieren a aquellas diferencias que no se pueden cambiar, pero sí se pueden manejar. Aquí es donde me surge una pregunta importante: si una pareja tiene ciertos problemas perpetuos, al divorciarse y entrar en una nueva relación, ¿no es muy probable que también aparezcan nuevos problemas perpetuos? Es decir, la vida no es perfecta y las relaciones tampoco lo son, porque no estamos hablando de robots ni de inteligencia artificial. Estamos hablando de seres humanos. Para que una relación funcione, se necesita la voluntad de dos personas.
Dicho lo anterior, te invito a volver a ver a tu pareja con ojos nuevos y, a través de estas tres prácticas, darte la oportunidad de volverte a enamorar.
La primera es recordar cómo inició todo. ¿Qué cosas te atraían de esa persona?, ¿qué diferencias o cualidades despertaron el interés al inicio? Recuérdalo con ejemplos claros. Luego, mira cómo están hoy, cómo se sienten después de 20, 30 o incluso 50 años juntos, y trata de encontrar en la esencia del otro —y en la tuya— aquello que todavía los une, como en un principio.
La segunda es aceptar el cambio. Las parejas y las familias que logran adaptarse al cambio son las que permanecen a lo largo del tiempo. Todos estamos en constante transformación: nuestros hijos, nuestros padres y nosotros mismos. Mira a tu pareja con nuevos ojos. Observa qué edad tiene ahora, qué cosas le gustan, qué le estresa. Y también mírate a ti con compasión. Tal vez sea momento de soltar la foto perfecta y construir una fotografía renovada, actual y más honesta de quiénes son hoy, para así pasar a la aceptación.
Y la tercera es no dejar de luchar por crear espacios nuevos para encontrarse. Espacios originales, creativos y significativos. Desde una cena romántica en la cochera o en la terraza de tu casa, hasta una escapada de fin de semana. No dejes de poner en prioridad aquello que siguen construyendo cada día como pareja.
Aquí retomo una frase de John Gottman: “Las relaciones exitosas no son aquellas que no tienen problemas, sino aquellas en las que se aprende a reparar.”
Quise escribir estas líneas iniciando el mes de febrero para que juntos nos demos la oportunidad de volver a enamorarnos de la persona que tenemos a nuestro lado. Si practicamos la gratitud y volteamos a ver todo lo que sí tenemos, nos alejaremos de la queja y de la constante comparación con lo que aún no es.
Hoy es hoy. Él o ella es un ser humano hecho a la medida para ti, perfectamente imperfecto. Encontremos lo mejor del otro y no dejemos de trabajar en nosotros mismos para ser una mejor persona y, también, una mejor pareja.
Escríbeme a mi correo y, si tienes alguna idea de temas que quieras que escriba para esta columna, serán bienvenidas tus propuestas: marysol@marysolflores.com
Dra. Marysol Flores Martínez
TedX Speaker · Autora · Consultora · Familióloga
Dra. en Liderazgo y Desarrollo Humano
Maestría en Psicología Neuroeducativa
Maestra de cátedra del Tec de Monterrey
Fundadora de @familiaviva.mx
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