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Celebran a médicos hoy; mañana enfrentan el desabasto
En el Día del Médico, las felicitaciones contrastan con la realidad: tres titulares de Salud en lo que va del año, hospitales saturados y desabasto de insumos
Por El Horizonte | 23 Octubre 2026
Este 23 de octubre las felicitaciones a médicas y médicos llenan las redes y los discursos oficiales en Tamaulipas, pero detrás de los aplausos hay una historia que casi nadie cuenta.
Es la de un gremio que sostiene hospitales saturados, que ha visto pasar tres jefes en un solo año y que sigue esperando que los edificios nuevos lleguen con gente suficiente para atenderlos.
El gobernador Américo Villarreal Anaya es médico, y suele llamar a los trabajadores de la salud sus compañeros de gremio. Aun así, la Secretaría de Salud estatal no ha tenido calma en 2026.
En marzo se confirmó la salida de Vicente Joel Hernández Navarro, su relevo Adriana Marcela Hernández Campos dejó el cargo tras menos de tres meses en funciones, y desde julio el titular es Ricardo Gerardo Guerrero Morales, quien se desempeñaba como titular de la Oficina del Gobernador desde el inicio de la administración.
Cuando el capitán cambia tan seguido, los planes se reinician y el médico de guardia es el que paga la factura. El mejor ejemplo está en el sur del estado.
El 12 de octubre, trabajadores del Hospital General Regional número 6 del IMSS en Ciudad Madero se manifestaron por la falta de medicamentos, insumos, camas y especialistas, en una protesta encabezada por la enfermera especialista en Terapia Intensiva Gabriela Rivera Perea.
Casi al mismo tiempo, el secretario Guerrero Morales presumía que el nuevo Hospital General de Madero IMSS Bienestar lleva 99 por ciento de avance, con una inversión superior a $700 millones de pesos.
La pregunta incómoda es quién va a trabajar ahí, porque cuando todavía era secretario, Hernández Navarro reconoció que oncología, cardiología y reumatología están entre las carencias por falta de especialistas, y el estado llegó a contratar a 37 médicos cubanos para zonas rurales y remotas. Y a eso se suman 430 Consultorios del Servicio Universal de Salud previstos para 2027, que también necesitarán batas blancas.
Hay otro cambio silencioso. Hoy el 56.1% de los médicos en México son mujeres, pero las guardias, los traslados a comunidades lejanas y los horarios siguen pensados como hace treinta años. Pocos se preguntan si el sistema está listo para ellas.
La tecnología también tiene su doble cara. En las jornadas comunitarias ya se usan dispositivos portátiles iBreastExam para detectar alteraciones mamarias, lo cual es una gran noticia. Pero de poco sirve diagnosticar más rápido si, como denuncia la activista Lupita Ostos, los medicamentos oncológicos llegan de forma limitada y en entregas parciales.
Y la pandemia no se fue del todo. Muchos médicos siguen cargando secuelas físicas y emocionales de aquella crisis, mientras en Tamaulipas las consultas por médico superan el promedio nacional. A eso se suma el reclamo constante en clínicas y hospitales por el desabasto de medicamentos y el nulo mantenimiento a las instalaciones.
La conclusión es clara: Tamaulipas está invirtiendo en paredes y aparatos, pero el corazón del sistema son personas cansadas que no se reponen con un diploma cada octubre.
Si de verdad queremos honrar a nuestros médicos, el gobierno podría publicar cuántos especialistas tendrá cada hospital nuevo antes de cortar el listón, dar estabilidad a quien dirige la salud del estado y diseñar guardias y apoyos pensando en las médicas que hoy son mayoría. Ese sería el mejor regalo de este día.