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Fiscalía admite un posible disparo estatal contra menor
Eduardo Govea señaló que el proyectil calibre 7.62 tuvo una trayectoria de arriba hacia abajo y descartó que fuera disparado por los presuntos delincuentes
Por Judith Castro | 04 Noviembre 2026
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas reconoció que una bala calibre 7.62, utilizada por la Guardia Civil Estatal, habría causado la muerte de Aranza Aidelany, una niña de siete años, durante el operativo realizado el pasado 29 de octubre en Matamoros, mientras que el Congreso local no descartó llamar a comparecer al secretario de Seguridad Pública para que explique lo ocurrido.
El fiscal estatal, Eduardo Govea Orozco, informó que el proyectil que privó de la vida a la menor se encuentra en proceso de análisis en los laboratorios de balística de la Fiscalía, donde será confrontado con las bases de datos institucionales para determinar su procedencia.
En entrevista a medios radiofónicos el funcionario explicó que la trayectoria de la bala fue de arriba hacia abajo, atravesó la carrocería de la camioneta en la que viajaba la familia y terminó alojada en el cráneo de la niña.
El fiscal también señaló que los estudios realizados descartaron que el disparo hubiera sido accionado por los presuntos delincuentes que se enfrentaron con las autoridades durante los bloqueos y ataques registrados ese día.
Asimismo, indicó que los testimonios recabados por la Fiscalía coinciden con las versiones proporcionadas por los familiares de la menor y otras personas que presenciaron los hechos.
Aranza viajaba junto con sus padres y otros cuatro hermanos menores de edad en una camioneta cuando quedaron en medio de los disparos, a la altura del ejido Las Rusias, en el kilómetro 4.5 de la carretera a Reynosa.
De acuerdo con los testimonios familiares, un helicóptero de la Guardia Estatal sobrevolaba la zona y habría abierto fuego contra el vehículo. La madre de la niña también resultó herida cuando intentó protegerla con su cuerpo.
El hijo mayor de la familia, de 13 años, llevó a sus hermanos a resguardarse en una vivienda cercana, mientras la familia enfrentaba las consecuencias de los disparos.
Congreso exige esclarecer los hechos
Ante el caso, el presidente del Congreso de Tamaulipas, Humberto Prieto Herrera, afirmó que la muerte de la menor debe investigarse y aclararse, por lo que las autoridades tendrán que determinar qué ocurrió y si los elementos de seguridad actuaron conforme a los protocolos establecidos.
El legislador de Morena señaló que no se descarta la posibilidad de llamar a comparecer al secretario de Seguridad Pública, Carlos Arturo Pancardo Escudero, para que rinda cuentas sobre los hechos.
Indicó que cualquier integrante del gabinete estatal puede ser citado por el Congreso y consideró necesario que la dependencia de seguridad proporcione su versión de lo ocurrido.
“Ojalá la Secretaría de Seguridad Pública nos dé la versión de sus hechos”, expresó.
En relación con los señalamientos sobre una posible colusión de mandos de la Guardia Estatal con grupos delictivos, Prieto Herrera sostuvo que deben presentarse pruebas o una denuncia para que las autoridades investiguen.
Añadió que, en caso de acreditarse alguna participación de funcionarios en actividades ilícitas, deberán existir consecuencias.
El presidente del Congreso también exhortó a los integrantes del gabinete a instruir a sus escoltas para que respeten el trabajo de los medios de comunicación y no obstaculicen su labor.
Reiteró su respaldo a la libertad de expresión y sostuvo que el micrófono es una herramienta para preguntar, no un arma.
La investigación sobre la muerte de Aranza deberá establecer la procedencia del proyectil, las circunstancias en las que se efectuaron los disparos y las posibles responsabilidades de los elementos que participaron en el operativo.