Inicio / Tamaulipas / Promueven la tradición del Xantolo con danzas en Matamoros
Promueven la tradición del Xantolo con danzas en Matamoros
Una comparsa local reúne a 38 danzantes y 11 grupos este 2026 para preservar la festividad de origen huasteco frente a otras celebraciones.
Por Cristhian Ramos | 01 Noviembre 2026
El Xantolo, una de las tradiciones más representativas del Día de Muertos en la región huasteca, busca abrirse camino en Matamoros a través de la danza de los viejos, una celebración que integrantes de la comparsa tradicional Los Palmares impulsan desde hace 18 años para preservar esta expresión cultural y transmitirla a las nuevas generaciones.
José Valentín Calles Melo, coordinador de la comparsa, explicó que esta tradición comenzó en 2008 como una actividad familiar y que, con el paso de los años, fue sumando nuevos integrantes hasta contar actualmente con 38 danzantes.
Detalló que cada enmascarado representa a una persona fallecida y que las máscaras de madera, los sones y el zapateado forman parte de esta expresión cultural, cuyo propósito es recordar con alegría a quienes ya partieron.
Este 2026, el encuentro organizado por Los Palmares reúne a 11 comparsas, además de contemplar presentaciones en instituciones educativas para acercar el Xantolo a niños y jóvenes, en una ciudad donde esta tradición todavía busca tener mayor presencia frente a otras celebraciones como Halloween.
Por su parte, Romel André Berlage Zavala, joven integrante de Los Palmares, compartió que su gusto por esta danza nació desde pequeño gracias a las enseñanzas de su familia. Aseguró que, aunque participar requiere tiempo, disciplina y preparación física, para él no representa una obligación, sino una pasión.
Señaló que disfruta los sones, las máscaras y todo lo que rodea esta celebración, por lo que considera importante que más personas tengan la oportunidad de conocerla y comprender el mensaje de recordar con alegría a quienes fallecieron.
Una de las historias más emotivas dentro de la comparsa es la de Axel Alejandro Pérez Quezada, un niño de ocho años que comenzó a bailar a los cinco, después de la pérdida de su hermanito, a quien dedica cada una de sus presentaciones como una forma de mantener vivo su recuerdo.
Para quienes participan en esta tradición, el Xantolo tiene un significado distinto, pero los une el mismo sentimiento: mientras algunos encuentran en sus danzas una manera de mantenerse cerca de sus raíces y sentirse como en casa, otros descubren una pasión que los impulsa a seguir bailando, y hay quienes convierten cada paso en un homenaje a un ser querido. Así, entre música, máscaras y zapateado, el Xantolo encuentra en Matamoros nuevas formas de mantener viva la memoria de quienes ya partieron.