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Transportistas advierten riesgos de inseguridad por paro nacional
El gobierno federal enfrenta el reto de atender sus demandas antes de que las consecuencias del paro se reflejen en el suministro de productos
Por Víctor Hugo Guerra | 26 Octubre 2026
La inseguridad en las carreteras, los robos, las extorsiones y el riesgo de perder la vida colmaron la paciencia de los transportistas de la frontera de Tamaulipas, quienes se sumaron al paro nacional para exigir condiciones seguras para trabajar y trasladar mercancías por el país.
Edgar Zamorano, vicepresidente regional de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), resumió la exigencia del sector: “No queremos más robos, no queremos más muertos, no queremos más inseguridad en las carreteras, lo que queremos es seguir trabajando y tributando directamente”.
El representante señaló que la movilización pudo haberse evitado si los legisladores hubieran mantenido abiertas las vías de diálogo con el sector, al que consideró un interlocutor fundamental en las decisiones que afectan al transporte de carga.
“La gota que derramó el vaso es directamente el hecho de cómo se comportaron nuestros legisladores, el hecho de cerrar. Nosotros siempre hemos sido personas de diálogo”, expresó Zamorano, quien reprochó que se cerraran las puertas a la cámara que representa a los transportistas ante las autoridades.
Paro amenaza el traslado de mercancías
El autotransporte es fundamental para movilizar alimentos, medicamentos, ropa, útiles escolares y numerosos productos de consumo diario. Por ello, un paro prolongado podría ocasionar retrasos en las entregas y repercusiones en la economía nacional.
Abraham Sosa Ruiz, presidente de la CANACAR en Reynosa, reconoció que los transportistas no buscan perjudicar a la población ni provocar desabasto, pero advirtió que la actividad tiene presencia en prácticamente toda la cadena de suministro.
“Todo lo que podamos ver alrededor de nosotros en algún punto toca el transporte en diferentes modalidades, entonces obviamente no queremos esa afectación, no queremos llegar a provocar desabastos”, explicó.
Zamorano agregó que el objetivo de la protesta es evidenciar la importancia del sector y las consecuencias que tendría la interrupción de sus actividades. “Nuestros camiones viajan con todos los insumos comestibles, los apoyos escolares, todo lo que necesitamos para que circulen las mercancías en México”, señaló.
Exigen seguridad y cambios fiscales
Ante el compromiso del gobierno federal de abrir mesas de negociación, los transportistas plantean que las conversaciones incluyan, además de la seguridad carretera, estímulos fiscales, combate a la informalidad y al uso de combustibles ilegales, así como condiciones claras para la utilización de autopistas.
Sobre el tema fiscal, Zamorano sostuvo que los apoyos actuales son insuficientes y cuestionó las condiciones que enfrenta el sector frente a prácticas irregulares.
“El estímulo es un estímulo cero”, afirmó, al señalar también el impacto que representa el uso de combustible ilegal, conocido como huachicol, para quienes operan dentro de la formalidad.
El dirigente agregó que el uso de autopistas también debe revisarse, pues, según explicó, no siempre depende de una decisión libre del transportista, sino de las rutas y condiciones establecidas para el traslado de mercancías.
Mientras los transportistas exigen respuestas concretas, el gobierno federal enfrenta el reto de atender sus demandas antes de que las consecuencias del paro se reflejen en el suministro de productos y en el bolsillo de los consumidores. La seguridad en las carreteras, reclaman, no debería ser una concesión negociable, sino una condición indispensable para trabajar.