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¡No lo pierdan de vista!: Jordan Love, la calma que rompe marcas
El pasador de los Packers convirtió una primera posesión en una actuación excepcional: acumuló más yardas aéreas que cualquier quarterback en una misma serie
Por Yvette Serrano | 19 Octubre 2026
Jordan Love necesitó avanzar más de lo que mide el terreno entre las dos líneas de gol para llevar a Green Bay a su primera anotación.
Ante Dallas, el quarterback acumuló 109 yardas por pase en la posesión inicial de los Packers: una cifra extraordinaria que retrata su capacidad para encontrar respuestas cuando su propia ofensiva se complica el camino.
De acuerdo con Rob Demovsky, de ESPN, citado por Packers Wire, fue la mayor cantidad de yardas aéreas producidas por un jugador en una sola serie ofensiva en al menos los últimos cinco años de la NFL. La posesión terminó con un pase de touchdown de nueve yardas a Matthew Golden.
¿Cómo se superan las 100 yardas dentro de una misma posesión? Los castigos y las jugadas con pérdida de terreno obligaron a Green Bay a recuperar espacios que ya había ganado.
Las yardas por pase siguieron acumulándose, aunque el avance neto del equipo fuera menor. Love tuvo que corregir el rumbo una y otra vez antes de encontrar la zona de anotación.
Esa serie ofrece una imagen precisa del argumento a su favor: un pasador capaz de sostener la ejecución mientras las circunstancias invitan a la frustración.
En una franquicia acostumbrada a medir a sus quarterbacks contra leyendas, Love sigue reuniendo méritos para que su nombre tenga peso propio.
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— Green Bay Packers (@packers) October 19, 2026
Una firma entre los grandes
Los argumentos a su favor también están en los registros.
El 26 de octubre de 2025, ante Pittsburgh, completó 20 pases consecutivos e igualó una marca de la franquicia establecida por Brett Favre. Aquella actuación reunió, además, una combinación inédita en la NFL: al menos 20 envíos completos seguidos, más de 350 yardas y tres touchdowns, sin pérdidas de balón ni capturas.
Su primera aparición en playoffs ya había dejado otra señal. El 14 de enero de 2024, frente a Dallas, lanzó tres touchdowns sin intercepciones y alcanzó un rating de 157.2, empatando con C.J. Stroud la mejor evaluación para un quarterback en su debut de postemporada.
Son credenciales que permiten discutir su lugar entre los mejores con mayor seriedad. También recuerdan que el potencial de Love tiene expresiones concretas, medibles.
Cuando el partido va en contra
Para comprender su temperamento hay que volver al 24 de septiembre de 2023. En su primera apertura como local en Lambeau Field, Green Bay llegó al último cuarto abajo 17-0 ante Nueva Orleans.
Había castigos, oportunidades desperdiciadas y una ofensiva incapaz de encontrar continuidad. Love condujo la reacción que terminó en victoria de 18-17, respaldado por una defensiva que dejó sin puntos a los Saints durante la segunda mitad.
“Lo admiro, porque cualquier otro en esa posición perdería la cabeza”, expresó entonces Romeo Doubs, en declaraciones recogidas por el sitio de los Packers y traducidas del inglés.
Esa serenidad ayuda a explicar su liderazgo. Un quarterback debe corregir mientras todavía está expuesto al golpe anterior: una intercepción, un pase mal colocado, una serie que termina demasiado pronto. Love ha mostrado capacidad para regresar a la siguiente jugada con la atención puesta en lo que aún puede resolver.
Su evaluación necesita incluir también las fallas. Aquel triunfo sobre Nueva Orleans requirió intervenciones defensivas y un intento de gol de campo fallado por el rival. Las remontadas pertenecen a los equipos, aunque sus pasadores ocupen el centro de la imagen.
Considerarlo infravalorado es una lectura sobre el reconocimiento que recibe, no una categoría estadística. Sus marcas y su respuesta ante la adversidad, sin embargo, ofrecen sustento para esa discusión.
Love todavía tiene que convertir sus mejores tardes en una costumbre. Mientras lo intenta, ha dejado una cualidad valiosa en una posición gobernada por la urgencia: cuando el partido pierde el orden, él conserva la calma.