Estilo de Vida

El estrés en la infancia enferma en la edad adulta

Una nueva investigación encontró vínculos entre los biomarcadores del estrés crónico vivido en la infancia y el riesgo de mala salud cardiometabólica en adultez

  • Por: El Horizonte
  • 24 Noviembre 2025, 03:30

El estrés crónico, vivido durante la infancia, puede tener consecuencias para la salud que se prolongan durante décadas, y de esa manera influir, ya en la edad adulta, en los factores cardiometabólicos.

Una investigación encabezada por la Universidad de Duke en Estados Unidos, encontró vínculos entre los biomarcadores del estrés crónico en la infancia, y los resultados de salud en la edad adulta.

Un segundo artículo publicado en JNeurosci estudió cómo responde el cerebro ante imágenes de acoso, y determinó que provocan estados de alarma angustiosos, activando redes cerebrales sociales y emocionales, así como sistemas autónomos de respuesta a amenazas.

El estudio sobre el estrés en la infancia y su influencia en la salud adulta, analizó datos de una investigación que siguió a 1,420 niños a los nueve, once y trece años, y luego hasta los 30 años.

Los efectos fisiológicos del estrés se pueden medir y, en conjunto, se denominan carga alostática. Los resultados de la investigación correlacionaron “significativamente” esa carga con los factores cardiometabólicos en la edad adulta. (Con información de Agencias)

Estrés niños

El estudio a detalle

El análisis de seguimiento indicó que el riesgo de mala salud cardiometabólica en la edad adulta estaba estrechamente relacionado con los niveles infantiles de proteína C reactiva y un tipo de sulfatos denominados DHEA, así como con el índice de masa corporal.

La evaluación de la carga alostática a través de indicadores neuroendocrinos, inmunitarios y metabólicos en las primeras etapas de la vida “puede ser una herramienta eficaz” para identificar a las personas que corren el riesgo de desarrollar afecciones adversas para la salud en la edad adulta.

HA DICHO

Hemos cartografiado las vías de angustia en el cerebro que pueden activarse rápidamente cuando alguien es acosado, y hemos demostrado que el estado de alarma continuo es peligroso, tanto para la salud mental, como para la somática”

Lauri Nummenmaa
Profesor de neurociencia

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